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    La Llamada Orante nos sitúa en este Universo, para nosotros, impredecible, inabordable, impresionante y, a la vez, sorprendente.

    Con estos calificativos... se nos sugiere que abordemos nuestro estar, nuestro hacer cotidiano. Podemos quedarnos en nuestras razones, nuestra cultura, nuestra historia, nuestros intereses, nuestras pérdidas, nuestras ganancias, nuestros dolores, o tamizarlos... –de momento, así- tamizarlos con el hecho de que se sitúan en ese misterioso, increíble, inabordable, sorprendente Universo.

    No resulta fácil, puesto que las tendencias de nuestra corporeidad están muy fijadas a lo que llamamos “instinto”, “tendencias”, “intereses”, “sobrevivencias”, “supervivencias”... 

    Pero, para mejor entenderlo, fijémonos en cómo, a lo largo de la historia, pre-historia... y todas las historias que se puedan contar, nos relatan el hecho de un combate permanente. Sí. El combate permanente que tiene cada ser entre esa Creación, esa Fuerza, ese Misterio Creador, y esa tendencia, esa razón, esa inteligencia. Y el desacuerdo; el desacuerdo entre esas dos, ¡como si fueran dos fuerzas semejantes!

    Y aunque seamos creados “a imagen y semejanza”, la semejanza puede distar infinitos lugares, tiempos y espacios, y distancias. Es “semejante a”, pero...

    Quizás, quizás se quiso decir –sin decirlo- que proveníamos de un Misterio Creador, que emanábamos de algo desconocido. Pero que “emanábamos” de ello. 

    Y en ese sentido, sí: “a imagen y semejanza”. Pero rápidamente se fueron antropomorfizando las historias, y “la imagen y semejanza” de nuestro origen era un venerable anciano sentado en un trono, impartiendo ley y justicia. Y lo que es más significativo: con unas tendencias diferentes a las nuestras.

    Quizás por eso tuvo que surgir el “libre albedrío”. Y sea cual sea el lugar donde nos criaron, nos cultivaron, aprendimos o desaprendimos… ¡da lo mismo! Es igual. Es igual, pero no es lo mismo, cierto. Pero es igual en cuanto a ese combate entre lo que siento que debe ser, cómo debe ser... y lo que percibo del cómo es y el qué hay que hacer.

    Y así aparece el sentimiento-razón-lógica-consciencia, dual: una cosa es lo que pienso, siento y hago, y otra cosa es lo que creo –creo, creo, creo- creo que debe ser, cómo debe ser, pero me siento incapaz, inútil… Me rebelo ante ello y esgrimo mi identidad.

    Pero eso ocurre... continuamente. 

    Y esa lucha, quizás sea más... más dañina de lo que parece. Esa lucha quizás sea más feroz de lo que parece.

    Se decía... –quizá también se dice de alguna otra manera- se decía que había que estar en paz con Dios

    .- ¡Guau! Pero si no sé quién es. 

    .- Sí. No se sabe quién es, pero se siente, se percibe, se intuye, se muestra, se refleja… 

    .- ¡Ah!...

    Y por eso se decía “estar en paz con”. Porque, normalmente, pues... lo que se dice paz-paz… 

    Sólo hay que fijarse en uno mismo, antes de lanzarse a las batallas del exterior, y en este momento orante, preguntarse: “¿Estoy en paz con la Creación? ¿Estoy en paz con lo que intuyo que es la virtud, la bondad, la generosidad, la convivencia, la entrega, la pasión, el amor, la fidelidad? ¿Estoy en paz con ello?”. Que son cualidades que, en alguna medida, adornan al Misterio Creador.

    Bueno, cada uno responderá.

    Pero la Llamada Orante nos llama para que nos demos cuenta de esa puja, de esa apuesta, de esa actitud con la que habitualmente el ser se desarrolla; con la que habitualmente nos encontramos.

    Y parece una realización difícil. Sí, quizás por la historia de repeticiones y de insistencias permanentes. Primero, en las interpretaciones que del Misterio Creador se hacen. Y segundo, de las tendencias de nuestra naturaleza, propiciadas por nuestra constitución, nuestra configuración.

    Y así, por ejemplo, sabemos que tal respuesta no es la mejor, pero se hace. Sabemos que tal pensamiento no es el más indicado, y se piensa. Tal sentir y tal opinión no es la correcta, y se tiene. Tal prejuicio no tiene sentido, y se le da. 

    Y en lo cotidiano, se está... –y es lo mismo, es un reflejo- se está de parte de una fracción o se está de parte de otra. Con lo cual, la lucha, el combate, está servido. 

    “Yo soy de...”

    ¡Ah!, ¡qué palabra!: “de”. ¿¡De quién!? 

    ¡Escucha, creyente! ¿¡De quién eres!? ¿¡De quién procedes!?

    Se dice en el clan gitano: “Es el hijo de la Dolores”, “es el hijo de la Angustias”, “es el hijo de María”, “es el hijo de Dulce”, “es el hijo de Amparo”... “Ese es el niño de... Puebla”, “es el niño de...”

    “De”... ¡Tan corta la palabra! Tan aparentemente insignificante. Pero que ahora tiene un sentido diferente, en lo orante. 

    “Es la niña de... de los González, de los Álvarez, de los...”“Es el hijo de la Tomasa”

    “De”.

    Y he aquí que, cuando aparece el soplo Krístico, cambia totalmente la partícula, la preposición “de”. “El hijo de Dios”. ¡Guau!

    No era la primera vez, no. Los emperadores, reyes... eran hijos de los dioses. Ya los griegos se encargaban de hacer sus travesuras neurolingüísticas para ver nuestras procedencias –caníbales, por cierto- de los dioses. Pero en ese caso –en el soplo Krístico- el “de” adquirió otra naturaleza. 

    Y se expandió y convirtió y... ahí está. 

    Ya en cierto declive, porque la interpretación… 

    Aunque luego se decía que todos somos “hijos de”... 

    Sí, pero hay que creérselo. Y al creérselo, el ser entra en otra consciencia. Ya no es hijo de... la Tomasa y de Antonio, no. Ya no es de Murcia o de Zaragoza. No, no. Ya no es europeo o africano. Ya no es de Australia o de Dinamarca, no. ¿De dónde es?

    Diríamos: “de la Creación; del Misterio Creador”. 

    Claro, esto resulta como aparentemente vacío, ¿no?: “¿Y dónde está y cómo está...?”

    Y nos aferramos... –y ahí incide la Llamada Orante- nos aferramos a nuestros conceptos, ideas... y no nos desenganchamos de que “esto es así”.

     Y al decir que “esto es así”, pues... “Soy de Bilbao”“Soy de Astorga”“Soy de...”. Finalmente aterrizo ahí.

    Quizá no me atrevo, o no se atreve el ser, a decir: “Soy hijo de la Nada

    “¿Nada? ¡Con lo importante que soy yo? ¡Con lo que me quiere mi madre y mi padre? ¡Con lo que yo quiero a mi perro? ¿Que yo soy nada?, ¿que yo soy hijo de la nada?

    ¡Hombre! ¿Y mis bíceps?, ¿y mi muslo?, ¿y mi esternocleidomastoideo? ¿Qué pasa?, ¿que eso no existe, o qué?”.

    Esas son las típicas respuestas de la rebeldía menor, mayor, mediana, del protagonismo insolente, indolente del ser humano. Entre paréntesis: (impresentable). 

    Si con sólo ver cómo amanece, o ver dónde estamos por la noche y cómo anochece, todo lo que se acaba de decir –de mis músculos, tendones, padres y madres- pierde... Se diluye. Es... nada.

    ¡Claro! Así se puede llegar a decir: “Como es nada, pues nada importa, nada es útil, nada sirve, nada…”

    El radicalismo racional del ser humano es atroz. Hay todavía –como se ve- palabras para describir acontecimientos.

    ¿Por qué hay tanto problema con la Nada? ¡Ahhh, sí, claro! No se la puede poseer. No se la puede controlar ni dominar. Aunque es la idea más sensata ante nuestra presencia en este Universo insondable. Y si nos preguntan: “¿Tú eres hijo de quién?”“De la Nada”. Pero, claro, hay que remontarse a la creencia. Y ver que esa Nada es operativa; que está con nosotros, en nosotros y entre nosotros. 

    No se trata de creer “en nada”, ¡no! A la hora de asignar al Misterio Creador como referencia verbal, nos permite estar en esa Nada, con un cordón, con un hilo argumental que nos permite ver lo imprevisto, lo inesperado, lo sorprendente, lo casual, lo mágico –¡ah!, lo mágico-, lo caótico. 

    Y lo que es más sorprendente aún, en esta línea: 

    Si somos hijos –mantengamos esa palabra todavía- si somos hijos –genéricos: de todos los géneros posibles- del Misterio Creador, en algo, dentro de nuestra ignorancia ignominiosa… 

    Sí. Digo “ignorancia ignominiosa”, porque a veces la persona se dice “ignorante”, pero es ignominioso, porque en el fondo cree que lo sabe todo. Véase “español”. ¿Hay algo que no sepa un español? ¡Vamos!  Tú pregúntale lo que sea, que él te va a decir algo, algo te dirá.

    Lo sorprendente es que, si eres el hijo “de”, eres “de”, ¡en algo!, en algo, dentro de... –insisto- de nuestra insolente ignorancia –cuando se hace insolente, pero es que habitualmente se hace-, algo, algo –volvemos con la frase; hay que puntuarla bien, ¿eh?- algo, ¡en algo nos tendremos que parecer! 

    ¡Sí! Pues tú ves... pues el padre es alto, la madre es alta, y habitualmente el niño es alto. El padre es bajo, la madre es baja, y el niño habitualmente es bajo. A veces hay sorpresas, pero también sabemos de dónde vienen, ¿no? El niño es blanco, el padre es blanco... y la madre es un poco oscura. Empieza a haber cosas que no cuadran. 

    Este detalle de “de”: “en algo tendremos que parecernos”; aparte de la imagen y semejanza, “en algo tendremos que parecernos”. Y claro que sí.

    El primer –bueno, el primer-…. uno de los signos en los que nos parecemos son los sueños. Sí. Todos soñamos. A veces recordamos, a veces no… Los sueños llegaron a ser, con Sigmund Freud, el sumun del determinismo y de la interpretación. Luego se vinieron un poco abajo. Pero antes de él, los sueños del faraón, los sueños… eran la clave.

    ¿Pero qué pasa en los sueños? Pero ¿qué ocurre? 

    ¡Ahhhh!...  

    Lo que sorprende de los sueños es, o bien su “sinsentido” –desde el punto de vista ya del despierto-, su sinsentido, su mezcla, su ¡caos! –desde la óptica de la razón, claro- y, sobre todo, que están fuera de nuestro dominio. 

    Por eso en otras épocas, en otras culturas, en otros momentos, los sueños eran claves para... a la hora de discernir sobre ellos, eran mensajes divinos que indicaban hacia dónde estaba la caza o cómo evadir la sequía o cuándo era propicio plantar o… Ejemplos, millones. Millones de ejemplos muy diversos, en diferentes culturas.

    Es ahí, en los sueños, como un signo en el que estamos en el seno de la Nada. Y fíjense todo lo que pasa en el seno de la nada: “Pues estabas tú en un sitio, y yo te veía, y entonces corría... y entonces cayó una bomba, pero tú la recogías y no la dejabas explotar, la lanzabas contra las nubes, y llovía. Y en eso que apareció un caballo inmenso-inmenso, color plata y, ¡wow!, te montaste en él y me dijiste “adiós”, y yo no lo pude aceptar y corrí detrás y le agarré la cola al caballo y me subí detrás de ti. Y te pusiste tan contenta, tan contenta... Y en ese momento desperté. A ver, interprétamelo”. ¡Wow!

    Y como éste que acaba de surgir, pues todos recordarán muchos; algunos impactantes, algunos terribles, pero... caóticos. 

    Luego sí –luego sí- está la Nada. Sí se ejercita en ella. Porque, evidentemente, cuando el ser está dormido, está en la Nada, desde su consciencia; desde su consciencia consciente. Pero en cambio no es así, su consciencia... sí que está en la nada; su consciencia o su supra consciencia o el contacto con la supra consciencia –bueno ya entramos en terminologías muy, muy sui géneris y muy discutibles; no es ése el objetivo-. 

    Recordarán, algunos, oraciones en las que mencionábamos –no hace demasiado tiempo, pero sí-, que decíamos “no soy de mí”. 

    Ahora aparece de nuevo el “de”, para que dejemos de luchar contra lo imprevisto, lo inesperado. Para que realmente empecemos a tomar consciencia de que somos “de” la Creación. Para que realmente estemos en pazcon ese fluir caótico; que tenemos que ordenar, claro, que tenemos que argumentar, que tenemos que situar, y posicionarnos. Porque el entorno es duro, racional, impositivo, dominante. 

    Claro. Es fácil deducir que, si asumo que soy “de”, y me ejercito de la mejor manera posible, voy a tener problemas.

    Y no... problemas como los de Houston: “Aquí Houston, tenemos un problema”. No. ¡Más!, más. 

    Y nos conoceremos, como se dijo: “Por sus actos los conoceréis”. Claro. Y las actuaciones como “hijos de” no suelen... –en el dominio dominante del ser de la especie humanidad- no suelen estar en consonancia con las manipulaciones, los controles. No. 

    En consecuencia, vamos a tener... –hay que fijarse bien en esto; hay que fijarse bien en esto- vamos a tener, por una parte: “Sí, me he liberado. Soy hijo “de”. Consciente de ello soy, y en el caos de la Nada me voy a ejercitar”

    ¡Guau! ¡Qué bien queda esto! Pero en cuanto me ejercito, mi madre me echa una bronca impresionante, mi padre no está de acuerdo, mis amigos… –buah, “amigos”- desaparecen, algunos no…. ¡Guau! Pasan muchas cosas, ¡che! Entonces... he creado un conflicto. 

    Sí, estoy en paz con el Misterio Creador, pero estoy en guerra con todos los demás. 

    No. Ellos están en guerra contigo, contra ti. Primera aclaración. Segunda aclaración: si tú lo consideras guerra, será una guerra. Si tú tienes la piedad, la condescendencia, la paciencia y la esperanza suficiente, el otro o los otros tomarán nota de su –de sude su- procedencia. 

    Y sí, es... –en principio, al medio y al final; da igual, es intemporal- es, por momentos, duro. ¡Claro! Porque hay que estar con los perros, los gatos, los conejos, el padre, la madre, el tío, el amigo, el sobrino, el jefe… ¡Sí! Porque son todos “de”, pero unos lo descubren o lo reconocen, y otros no. La mayoría de la mayoría, no. Entonces si tú ejercitas, te ejercitas como “de”, vas a entrar en conflicto. 

    Pero lo primero que tienes que recordar, repito: ellos entran en conflicto; uno debe permanecer. Permanecer significa continuar con su testimonio, con su posición: esa que proviene “de”

    Quizás te deshereden, te retiren el saludo, te ignoren... y un largo etcétera. Bueno, “quizás”, no. Seguro.

    ¡Pero!... –el “pero” es para aclarar y animar- pero el “de” la Nada, “de” el Misterio Creador –como operativo de esa Nada-, “de” esos sueños... ¡ah!, es incondicional, es permanente, es AMOR con mayúsculas, es compasivo, es misericordioso. 

    “No hay que temer”. 

    Y es ahí cuando ejercitamos nuestra liberación. Y es ahí cuando nos hacemos verdaderamente descendientes“de”.

    ***

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    The Prayer Call places us in this Universe, for us, unpredictable, unapproachable, impressive and, at the same time, surprising.

    With these qualifiers... we are suggested to address our being, our daily doing. We can stay with our reasons, our culture, our history, our interests, our losses, our gains, our pains, or sift them... -for now, like this- sift them with the fact that they are situated in that mysterious, incredible, unapproachable, amazing Universe.

    It is not easy, since the tendencies of our corporeality are very fixed to what we call "instinct", "tendencies", "interests", "endurances", "survivals"...

    But, to better understand it, let's look at how, throughout history, pre-history... and all the stories that can be told, we are told about the fact of a permanent combat. Yes. The permanent combat that each being has between that Creation, that Force, that Creative Mystery, and that tendency, that reason, that intelligence. And the disagreement; the disagreement between those two, as if they were two similar forces!

    And although we are created “in the image and likeness”, the likeness may be at infinite places, times and spaces, and distances. It is “similar to”, but...

    Perhaps, perhaps it was meant –without saying it- that we came from a Creative Mystery that we emanated from something unknown. But we “emanated” from it.

    And in that sense, yes: “in the image and likeness.” But the stories quickly became anthropomorphized, and “the image and likeness” of our origin was a venerable old man sitting on a throne, dispensing law and justice. And what is more significant: with different tendencies than ours.

    Perhaps that is why “free will” had to arise. And wherever we were raised, cultivated, learned or unlearned... it doesn't matter! It does not matter. It's the same, but it's not the same, true. But it is the same in terms of that combat between what I feel should be, how it should be... and what I perceive how it is and what has to be done.

    And so, the dual feeling-reason-logical-consciousness appears: one thing is what I think, feel and do, and another thing is what I believe -I believe, I believe, I believe- I believe it should be, how it should be, but I feel incapable, useless... I rebel against it and wield my identity.

    But that happens... all the time.

    And that fight, perhaps, is more... more harmful than it seems. That fight may be fierce than it seems.

    It was said... -perhaps it is also said in some other way- it was said that you had to be at peace with God.

    .- Wow! But I don't know who he is.

    .- Yes. You don't know who he is, but you feel it, you perceive it, you sense it, it is shown, it is reflected...

    .- Ah!...

    And that's why it was said “be at peace with”. Because, normally, well... just peace-peace...

    You just have to look at yourself, before launching into external battles, and in this prayerful moment, ask yourself: “Am I at peace with Creation? Am I at peace with what I sense is virtue, kindness, generosity, coexistence, dedication, passion, love, fidelity? Am I at peace with it?”. Which are qualities that, to some extent, adorn the Creative Mystery.

    Well, each one will answer.

    But the Prayerful Call calls us to realize that bid, that bet, that attitude with which the being usually develops; which we usually encounter.

    And it seems a difficult realization. Yes, perhaps because of the history of repetitions and permanent insistence. First, in the interpretations made of the Creative Mystery. And second, from the tendencies of our nature, fostered by our constitution, our configuration.

    And so, for example, we know that such answer is not the best, but it is done. We know that such thinking is not the most appropriate, and it is thought about. Such a feeling and such opinion is not the correct one, but it is done. Such prejudice is meaningless, and it is done.

    And in everyday life, one is... -and it is the same, it is a reflection- one is on the side of one faction or one is on the side of another. With which, the fight, the combat, is served.

    "I'm of...".

    Ah, what a word!: “of”. Of whom!?

    Listen, believer! Of whom are you!? Of whom do you come from!?

    It is said in the gypsy clan: “He is the son of Dolores”, “he is the son of Angustias”, “he is the son of María”, “he is the son of Dulce”, “he is the son of Amparo”… "That's the boy from... Puebla", "that's the boy of...".

    “Of”… The word is so short! It is so seemingly insignificant. But now it has a different meaning, in prayer.

    “He is the girl of... the González’s family, the Álvarez’s family, of the...”. “He is son of Tomasa”.

    "Of".

    And lo and behold, when the Christ breath appears, the particle, the preposition “of”, completely changes. "The son of God". Wow!

    It wasn't the first time, no. The emperors, kings... were children of the gods. The Greeks were already in charge of doing their neurolinguistic pranks to see our origins –cannibals, by the way- of the gods. But in that case –in the Christic breath- the “of” acquired another nature.

    And it expanded and converted and... there it is.

    Already in a certain decline, because the interpretation...

    Although later it was said that we are all "children of"...

    Yes, but you have to believe it. And by believing it, the being enters into another consciousness. It is no longer the son of… Tomasa and Antonio, no. It is no longer from Murcia or Zaragoza. No, no. It is no longer European or African. It is no longer from Australia or Denmark, no. Where is it from?

    We would say: “of Creation; of the Creative Mystery”.

    Of course, this seems apparently empty, right?: “And where is it and how is it...?”.

    And we cling... -and this is where the Prayerful Call comes in- we cling to our concepts, ideas... and we do not let go of the idea that “this is how it is”.

      And by saying that “this is like this”, well… “I am from Bilbao”, “I am from Astorga”, “I am from…”. Finally, I land there.

    Perhaps I do not dare, or the being does not dare, to say: “I am a son of Nothingness”.

    "Nothing? As important as I am? Being loved so much by my mother and father? Loving my dog so much? That I am nothing? That I am the son of nothing?

    Man! What about my biceps?, what about my thigh?, what about my sternocleidomastoid? What's wrong?, does that not exist, or what?”.

    Those are the typical responses of the minor, major, medium rebellion, of the insolent, indolent preponderant human being. In parentheses: (unpresentable).

    If just by seeing how it dawns, or seeing where we are at night and how it gets dark, everything that was just said -about my muscles, tendons, fathers and mothers- is lost... It is diluted. It's… nothing.

           Of course! Thus, one can say: “Since it is nothing, nothing matters, nothing is useful, nothing is helpful, nothing…”.

    The rational radicalism of human beings is atrocious. There is still -as you can see- words to describe events.

    Why are there so many problems with Nothingness? Ahhh, yes, of course! You can't own it. It cannot be controlled or dominated. Although it is the most sensible idea given our presence in this unfathomable Universe. And if they ask us: “Whose son are you?”. "Of nothingness". But, of course, you have to go back to belief. And see that this Nothingness is operative; that is with us, in us and between us.

    It's not about believing “in nothing”, no! When assigning the Creative Mystery as a verbal reference, it allows us to be in that Nothingness, with a cord, with a story line that allows us to see the unforeseen, the unexpected, the surprising, the casual, the magical –ah!, the magical-, the chaotic.

    And what is even more surprising, in this line:

    If we are children -let us still keep that word- if we are children -generic: of all possible genders- of the Creative Mystery, in something, within our ignominious ignorance...

    Yes. I say “ignominious ignorance,” because sometimes the person calls himself “ignorant,” but he is ignominious, because deep down he or she believes that he or she knows everything. See “Spanish.” Is there anything that a Spaniard doesn't know? Come on! You ask him or her anything, he or she is going to tell you something, something will tell you.

    The surprising thing is that, if you are the son "of", you are "of", in something!, in something, within... -I insist- of our insolent ignorance -when it becomes insolent, and usually it does-, something, something –we return with the phrase; You have to punctuate it well, eh?- something, we will have to be alike in something!

    Yeah! Well you see... well the father is tall, the mother is tall, and usually the child is tall. The father is short, the mother is short, and the child is usually short. Sometimes there are surprises, but we also know where they come from, don’t we? The boy is white, the father is white... and the mother is a little dark. There start to be things that don’t add up.

    This detail of “of”: “we will have to be similar in some ways”; apart from the image and likeness, “we will have to be alike in something”. And yes, of course.

    The first –well, the first-… one of the signs in which we are alike are dreams. Yes. We all dream. Sometimes we remember, sometimes we don't... Dreams became, with Sigmund Freud, the height of determinism and interpretation. Then they fell apart a little. But before him, Pharaoh's dreams, dreams... were the key.

    But what happens in dreams? But what happens?

    Ahhhh!...

    What is surprising about dreams is either their “nonsense” –from the point of view of the awakened person- their meaninglessness, their mixture, their chaos! –from the perspective of reason, of course- and, above all, that they are out of our domain.

    That is why in other times, in other cultures, at other moments, dreams were key to... when it came to discerning them, they were divine messages that indicated where the hunt was or how to avoid drought or when it was appropriate to plant or… Millions of examples. Millions of examples and very different, in different cultures.

    It is there, in dreams, as a sign in which we are in the bosom of Nothingness. And look at everything that happens in the heart of nothingness: “Well, you were in a place, and I saw you, and then I ran... and then a bomb fell, but you picked it up and didn't let it explode, you threw it against the clouds, and it was raining. And then a huge-huge, silver-colour horse appeared and, wow! You got on it and said “goodbye” to me, and I couldn't accept it and I ran after it and grabbed the horse's tail and got on it. And you became so happy, so happy... And at that moment I woke up. Let's see, interpret it for me". Wow!

    And like this one that has just emerged, well everyone will remember many; some shocking, some terrible, but... chaotic.

    Then yes –yes- there is Nothingness. Yes, it exercises in it. Because, obviously, when the being is asleep, it is in Nothingness, from its consciousness; from its conscious awareness. But on the other hand, it is not like that, its consciousness... is in nothingness; its consciousness or its supra consciousness or the contact with the supra consciousness –well now we are getting into very, very sui generis and very debatable terminologies; that is not the objective-.

    Some of you will remember prayers in which we mentioned –not too long ago, but yes- that we said “I am not of me”.

    Now the “of” appears again, so that we stop fighting against the unforeseen, the unexpected. So that we really start to become aware that we are “of” the Creation. So that we truly are at peace with that chaotic flow; that we have to order, of course, that we have to argue, that we have to situate, and position ourselves. Because the environment is hard, rational, imposing, dominant.

    Of course. It is easy to deduce that if I assume that I am “of”, and I exercise in the best way possible, I am going to have problems.

    And not... problems like those in Houston: “Houston here, we have a problem”. No. More!, more.

    And we will know each other, as it was said: “By their actions you will know them.” Of course. And actions as “sons of” are not usually… –in the dominant domain of the being of the species humanity- they are not usually in line with the manipulations, the controls. No.

    Consequently, we are going to have... –we must pay close attention to this; we have to look closely at this- we are going to have, on the one hand: “Yes, I have freed myself. I am the son“of”I am aware of this, and in the chaos of Nothingness I am going to exercise myself”.

    Wow! That looks good! But as soon as I exercise, my mother tells me off, my father doesn't agree, my friends... -wow, "friends"- disappear, some of them don't... Wow! A lot of things happen, wow! So... I have created a conflict.

    Yes, I am at peace with the Creative Mystery, but I am at war with everyone else.

    No. They are at war with you, against you. First clarification. Second clarification: if you consider it a war, it will be a war. If you have enough mercy, condescension, patience and hope, the other or others will take note of their –their, their- origin.

    And yes, it is... –in the beginning, in the middle and at the end; It doesn't matter, it's timeless- it's, at times, hard. Of course! Because you have to be with the dogs, the cats, the rabbits, the father, the mother, the uncle, the friend, the nephew, the boss... Yes! Because they are all “of”, but some discover it or recognize it, and others do not. The majority, don’t. So, if you exercise, you exercise as “of”, you are going to enter into conflict.

    But the first thing you have to remember, I repeat: they come into conflict; one must remain. To remain means to continue with one’s testimony, with one’s position: that which comes “of”.

    Maybe they will disinherit you, withdraw their greeting, ignore you... and so on and so forth. Well, “maybe”, no. For Sure.

    But!... -the "but" is to clarify and encourage- but the "of" the Nothingness, "of" the Creative Mystery -as the operative of that Nothingness-, "of" those dreams... ah!, it is unconditional, it is permanent, it is LOVE with capital letters, it is compassionate, it is merciful.

    “There is no need to fear”.

    And that is when we exercise our liberation. And that is when we become truly descendants “of”.

    ***

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    La Llamada Orante nos sitúa en la “advertencia” de nuestras capacidades de conocer, de escuchar, de decir, de propagar…; de informar

    Una severa crisis informativa rodea toda la comunicación humana. “Crisis” en cuanto a que la información se pliega y se adapta según los intereses de quien propaga tal o cual informe.

    Ya se dijo –ya se dijo mundialmente- después de las Torres Gemelas, cuando el presidente Bush advirtió que “a partir de ahora, toda la información estaría revisada, regulada”, y se reservaban el derecho de informar, de acuerdo a las necesidades de Seguridad del país.

    Quizás ese momento, por marcar un punto de inflexión. Porque la mentira no es de ahora...; campea por sus dominios desde que –como decía la canción de Silvio Rodríguez- desde “el primer hombre que mintió, que mintió, que mintió”.

    Pero cierto es que la rentabilidad de la información sesgada, semi-verdad, probable o absolutamente falsa, es el recurso de inmediata renta; que puede durar poco, puede durar bastante o puede durar mucho. Con lo cual, la Historia –esa fingidora de realidades- se trastoca aún más.

    Ya sabemos todas las trampas de información que tienen que elaborar los Estados para garantizar actuaciones, intervenciones… que oficial o legalmente no podrían hacerlo. Salvo con la justificación “de”.

    ¿Recuerdan ustedes –seguro que sí- cuando todos los dominadores cristianos, católicos creyentes, buena gente, afirmaron tajante y rotundamente que Irak tenía armas de destrucción masiva? ¿Recuerdan? Y con ese motivo se invadió el país iraquí, se bombardeó, se masacró… ¡años! Y sigue la dominación de otra manera, ya sin guerra oficial.

    ¡Cómo es posible! ¡No había una sola arma! Lo reconocen años después. ¡Y no pasa nada! No. “Nos equivocamos. Las informaciones que nos dieron fueron…”

    Collin Powell, en la Naciones Unidas, proclamaba con absoluta certeza y seguridad que habían observado almacenes que guardaban armamento; habían observado, habían visto, habían comprobado que transportaban armas de destrucción masiva.

    Claro, esto comprometió a todos los países creyentes –de la rama occidental, claro- a defenderse. ¿De qué?

    Pero, claro, interesaba por otras razones: dominio, control, expansión, petróleo, etc. 

    Y una mentira que asuste lo suficiente pues es capaz de desencadenar una guerra. De igual forma que había que buscar un hombre en un país, que era malo –el hombre-, y se invade el país: Afganistán. ¿Por qué? Porque había un hombre malo.

    Como en España no hay ningún hombre malo, por eso no nos invaden. Ni en Francia, ni en Italia… Hay países en los que no hay hombres malos, entonces no hay motivos para invadirlos.

    Cuarenta y cuatro países participaron en la mentira de “cazar” a Osama Bin Laden; luego, vilmente asesinado con nocturnidad, alevosía, transmisión en directo, en otro país, y sin ningún tipo de defensa.

    Pero esto es la carcasa; la carcasa de detalles mundiales que, hasta los mismos ejecutores… 

    ¡Ah!, por cierto: por esa hazaña le dieron el Nobel de la Paz a Obama. Detalles sin importancia.

    Pero cuando esa carcasa de poder, del poder, se establece como norma y... ¡y no pasa nada! –porque, claro, ellos son el poder, la ley, el orden; ¡ya es bastante admitir “equivocación”!-, eso se propaga en toda la comunidad humana. ¡Claro!

    Y se hace, de la convivencia y de la comunicación, una apariencia cargada de “información” debidamente manejada o patológicamente expresada o paranoicamente motivada.

    Fíjense: en otro orden de cosas, salía una noticia en la que se aseguraba que los huertos –fíjense- los huertos familiares, locales, contaminan muchísimo más con CO2 y contribuyen más al empeoramiento del cambio climático, que los grandes y kilométricos cultivos que generan las grandes potencias.

    Y es una noticia que sale así… ¿verdad? 

    Por cierto, recuerden que respirar también contamina.

    Y se va gestando eso que hemos venido a llamar “nublo”. Un nublo general en el que la vanidad, la importancia personal, la soberbia… y un largo etcétera, van gestando historias en torno a todo... que no se corresponden con lo que acontece, ¡pero!… pero obtienen el beneficio personal del que lo promueve o de los que lo promueven, obtienen el beneficio social de lo que cambie...

    La Llamada Orante empieza por la visión mundialista, pero, en lo pequeñito que somos, tenemos las huellas de esa perfidia que el ser desarrolla en base a darse cuenta de que la información es poder, la información es valor –que se valora “según”...- y la información es ganancia y logro. 

    Y si bien la información es valiosa porque descubre, porque comparte, en la consciencia convivencial del humano se ha convertido en ese nublo en el que todo vale, en el que todo se dice y en el que todo se condena.

    Si luego hay que rectificar, ¡bueno!, pues se rectifica. Mientras tanto, que permanezca en el corredor de la muerte o en cadena perpetua o en libertad condicional.

    En la época de la información, ésta hace estragos en la Historia. Y nos presentan las verdades –sic- que más interesen, las que más daño hagan, las que más periódicos vendan, las que más intereses conlleven. Todo, menos permitir eso que tanto cacarean las democracias, que se llaman “libertades”, que se llaman “verdades”. 

    La Llamada Orante nos advierte de que estamos en ese caldo. ¡No ahora! Llevamos mucho tiempo –por decir una frase sin sentido: “mucho tiempo”; ¿qué es mucho tiempo?-sometidos a esa comunicación deteriorante. 

    Y si antes cultivabas en tu jardín coles de Bruselas –para ser original, porque son de Bruselas-, ahora, como eso aumenta la huella de carbono, tendrás que arrancarlas. 

    Es un ejemplo. 

    Y, claro, habrá personas… iba a decir “sensatas” –no creo que eso exista, o sea, sí existirá, pero poco- que dirán: “No, no, pero qué me cuentas. Yo seguiré comiendo coles de Bruselas para sentirme europeo”. Pero habrá –claro- quien lo asuma totalmente. 

    Es que... –y ahí está el quid del Sentido Orante de hoy- es que hemos llegado a un punto de la comunidad humana en que la verdad es dañina, en que la verdad es peligrosa, en que la virtud es obscena, en que la libertad es condicional, siempre. 

    Hemos llegado a un punto en que, por supuesto, todo lo que no esté de acuerdo con lo establecido es digno de tenerse en cuenta como ¡delictivo!

    ¡Aún no es un delito orar! Y se puede hablar como ahora. Aún. ¡Pero hagan una simple, simple, simple oración en un restaurant! No en voz alta, no, no, no, simplemente concéntrese un instante, y verán como todo el restaurante –bueno, algún despistado no lo hará- se fijará en ustedes. 

    .- ¿Y ése qué hace?

    Quedarán señalados durante la velada. Y como se les ocurra tomar vino: “¡Oh! ¡Pecador! ¡Alcohólico!”. Sí. A partir de ahí empieza la volumetría de la especulación. Y como los comensales no estaban muy contentos con sus respectivas historias, pues se crea una historia de inmediato. Con un poco de suerte, pueden terminar la cena sin que los expulsen del local. 

    Seguro que algunos pensarán: “Qué exageración”. Por si se creen algo –y en este credo orante sí lo creo-, hace casi 30 años nos expulsaron de un restaurant en Suecia, en Estocolmo, por hablar un poco alto y por reírme. Conturbaba la calma de la cena de los comensales. Y después de dos llamadas de atención, nos invitaron a abandonar el local. 

    Esto era en el milenio pasado, sí. Ahora es peor. Ahora seguramente te han filmado, te han fichado, te han… no sé, cualquier otro seguimiento personal. 

    Y ese clima, ese clima de información, en la época en la que tenemos todas las tecnologías dispuestas, incide, sin duda, sobre nuestra comunicación, sobre nuestra sintonía a propósito de la Llamada Orante.

    En consecuencia, claro, nosotros ya pasamos... Aunque de vez en cuando alguien pueda pensar que esta forma de orar no es oración. No. Esto es un speech publicitario que... 

    Increíble, ¿no? 

    Porque orar… porque orar es ¡lo que se sabe de toda la vida!: es pedir, es exigir, es sufrir, es llorar. No es descubrir, no es escuchar, no es clarear la mente, no es comunicarse con la supra consciencia creadora, ¡no! ¡No tiene nada que ver con eso! Eso son speeches evangélicos publicitarios. 

    Y como la imagen de Dios es de ese perseguidor de pecadores, entonces hay que acudir a orar para arrepentirse, para sufrir. Y por supuesto siempre la misma oración. 

    Como hemos dicho en otras ocasiones... en la Llamada Orante: no tenemos antecedentes. Nos ponen antecedentes. 

    Y en base a esa creencia, en base a esa convicción del Misterio y hacia el Misterio Creador, permanecemos. 

    Estamos y vamos testificando, con nuestro hacer cotidiano, otra historia; otra historia que no es la historia que nos ponen, que nos han puesto. 

    Que la historia de la Llamada Orante es la historia de un amanecer: el que nace por el amor de la Creación. 

    Que la historia de una Llamada Orante es la búsqueda de nuestra identidad y nuestra sintonía con el Misterio Creador. El abarcar nuestra cotidiana acción bajo el sentido virtuoso... y bajo la mirada de Universo. Y, con ello, cada día es diferente, ¡distinto! Y podemos hacer cosas parecidas, pero no iguales. 

    La Llamada Orante nos cuida. Nos advierte de que no somos culpables. Nos recuerda que tenemos un instinto de santidad. Nos anima a la valentía de la sinceridad en el momento adecuado. Nos promueve en el servicio, sin satisfacer egoísmos. Nos provoca para que veamos la virtud en el otro. En definitiva, para que le veamos a “Ello” –Misterio Creador- en cada esquina y en cada rincón. 

    Y, para ello, la Llamada Orante nos sitúa en este mundo mundial, en el que cualquier cosa que pase en cualquier recóndito lugar, podemos tener consciencia de ello, ¡ya!

    Ya han ejecutado a un preso asfixiándolo con nitrógeno, en Estados Unidos. Porque hace dos años lo condenaron a muerte, y estuvieron cuatro horas buscándole las venas y no se las encontraron, en cuyo caso pues lo dejaron, ¿verdad? Y ha estado dos años más en el corredor de la muerte, y ahora se han inventado un método más eficaz: una máscara que además de oxígeno tiene nitrógeno, y poco a poco se quita el oxígeno y sólo se deja el nitrógeno.

    Funcionó. Cómo no iba a funcionar: cuando se asfixia a alguien, se asfixia. 

    Se ha cumplido con la ley. Ya tenemos un nuevo método. Dicen que tampoco se sufre tanto; que, quizás, 7-8 minutos así, de que… pero no se sabe seguro. 

    Así que lo que sí nos ha mostrado nuestra humanidad –y esto es muy significativo en nuestra Llamada Orante de hoy- es que, igual que se propaga todo tipo de información intencionada con el beneficio, la renta, la destrucción, el control, el dominio, según intereses de países, sociedades, personas, etcétera… 

    Que parece que, bajo ese punto de vista, estamos en el reino del mal. 

    .- ¿En el reino del mal? 

    .- Sí. Pareciera. 

    Pero digamos que la buena noticia, la buena noticia es que también –también- las bondades, las virtudes, las intenciones, las proyecciones de ayudas, de auxilios, de amparo, de consuelo, ¡también viajan!, ¡¡también van!!, ¡¡también existen!! 

    ¡Ay, si no existieran!

    Pero, claro, no hacen propaganda, no; no salen en la prensa, no; no salen en X”; no salen en... todos los medios que nos aterrorizan. No. Ahí no salen. 

    Pero como dijimos en otro momento orante: “Una gota de virtud disuelve un océano de maldad”

    No es un consuelo, no. Es más evidente de lo que parece. 

    Porque quizás –dejémoslo en “quizás”- la Llamada Orante nos advierte de que, en ese caos traumático de informaciones tendenciosas, pretenciosas, maniqueas, dominantes, etcétera –todos los adjetivos que quieran- está... –por estados, por gobiernos, por sociedades, por comunidades, por grupos, por personas-, al lado de todo eso que vocifera, está el silencio. Está el silencio de la virtudEstá el silencio de la realización de idealesEstá el silencio del servicio no propagado, no propagandeado

    También está. 

    Y no… y no en combate con lo obsceno y lo vulgar. No. Eso es lo que se busca en el tono general de la vulgaridad, ¡pero no! 

    La Llamada Orante nos advierte de que el ejercicio de la virtud, el testimonio de lo que se piensa, se siente y se vive, no necesita propaganda y no precisa combate. No.

    Y como decía también la canción, a propósito de la virtud: “que es como la primavera; no precisa jardín”.

    Y, claro, para las mentes ordenadas y rectas, no se puede dejar que crezcan las… ¡No! ¡Hay que controlarlo!, ¡hay que dominarlo!, para que esté a nuestro gusto

    Sí. Tenemos que tener presente, permanentemente, la consciencia de dónde estamos. 

    La consciencia de ese entorno. 

    No para defendernos, pero sí para advertirnos. 

    Sí, para no caer en el contraataque. 

    Sí, para no desviarse de la virtud, con sus caídas, sus levantadas, sus errores, pero… seguir. 

    La Especie Vida, la materia viviente, y todo lo que ello implica y significa –desconocido, por supuesto, pero que en apariencia “conocemos”- es producto de una Bondad, de una Compasión, de una Misericordia infinita. Y por mucho que se la intente manejar, manipular, controlar, está fuera del alcance de esos ataques. 

    Pero efectivamente –cierto- que, cuando uno ejercita la Compasión, la Bondad, la Virtud, en este plano, y la respuesta es violenta, inquisitorial, más que crítica, “ácida”, es fácil que nos desanimen, nos quiten la tendencia que nos ha abierto el Misterio Creador en nuestro proceso, y cunda el desánimo, la duda. ¡Sí!... 

    ¡Y la huida!, claro.

    Pero como dice esa sentencia, que en este caso nos resulta ilustrativa: “Muchos son los llamados, y pocos los elegidos”. Sin ánimo de que los elegidos son unos virtuosos maravillosos, no, no, sino que, en el misterio de la vida, ésta se vale de unas artimañas que están por encima de nuestra comprensión. 

    Y podemos tender a caer y señalar lo malo y lo malo y lo malo; y lo bueno, pues... 

    Y en vez de ejercitarnos en lo bueno, en lo bueno, en lo bueno –que es lo que indica la Llamada Orante-, gran parte del momento se emplea en la defensa, en la contraofensiva. 

    ¡No! No. Es la perseverancia en la creencia, es la perseverancia en lo que se siente como idealismo fantástico, y que se ejercita en la medida en que hablamos, andamos, nos vestimos, nos limpiamos… 

    En cada detalle está incluida la práctica de la virtud. 

    Pero no tiene ningún apartado de ataque. 

    Su defensa es el testimonio; sin que se considere defensa. 

     

    La Piedad es la verdadera protagonista de la materia viviente. 

    La Piedad es la verdadera referencia de la Especie Vida. 

    La Piedad es la que nos reconforta ante la injuria, la avaricia, la vanidad.

    Esa Piedad que se siente cuando, en consciencia, descubrimos nuestra ignorancia y nuestra inocencia.

    Ámen.

    ***

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  •  

    The Prayer Call places us in the “warning” of our capacities to know, to listen, to say, to propagate…; to inform.

    A severe information crisis surrounds all human communication. “Crisis” in the sense that information folds and adapts according to the interests of those who spreads this or that report.

    It was already said –it was already said worldwide- after the Twin Towers, when President Bush warned: “from now on, all information would be reviewed, regulated”, and they reserved the right to inform, according to the needs of Country security.

    Perhaps that moment, just to mark a turning point. Because lies are not just now...; they have been around its domains since –as the Silvio Rodríguez song said-“the first man who lied, who lied, who lied”.

    But it is true that the profitability of biased, semi-true, probable or absolutely false information is the immediately profitable resource; that may last a short time, may last long time. With which, history –that pretender of realities- is even more disrupted.

    We already know all the information traps that states have to create to guarantee actions, interventions... that they could not officially or legally do. Except with the justification “of”.

    Do you remember –I'm sure you do- when all the Christian dominators, Catholic believers, good people, stated unequivocal and categorically that Iraq had weapons of mass destruction? Do you remember? And for that reason, Iraq was invaded, bombed, massacred... for years! And domination continues in another way, without official war.

    How is it possible! There was not a single weapon! They recognized it years later. And nothing happens! No. “We were wrong. The information they gave us was…”.

    Collin Powell, at the United Nations, proclaimed with absolute certainty and confidence that they had observed warehouses storing weapons; they had observed, they had seen, they had verified that they were transporting weapons of mass destruction.

    Of course, this committed all believing countries –of the Western branch, of course- to defend themselves. Of what?

    But, of course, it was of interest for other reasons: dominance, control, expansion, oil, etc.

    And a lie that is scary enough is capable of triggering a war. In the same way that you had to look for a man in a country, who was bad -the man-, and the country was invaded: Afghanistan. Why? Because there was a bad man.

    Since there are no bad men in Spain, that's why we are not invaded. Neither in France, nor in Italy... There are countries with no bad men, so there is no reason to invade them.

    Forty-four countries participated in the lie to “hunt down” Osama Bin Laden; then, vilely murdered at darkness and with malice, live broadcast, in another country, and without any defence whatsoever.

    But this is the casing; the carcass of global details that, even the executors themselves…

    Oh!, by the way: Obama was awarded the Nobel Peace Prize for this feat. Unimportant details.

    But when that carcass of power, of power, is established as the norm and... Nothing happens! –because, of course, they are the power, the law, the order; It is enough to admit a “mistake”!-, that spreads throughout the human community. Of course!

    And, from coexistence and communication, an appearance is made loaded with “information” properly handled or pathologically expressed or paranoidly motivated.

    Look: on a different subject, there was a news item in which it was stated that orchards –look- local, family gardens, pollute much more with CO2 and contribute more to the worsening of climate change, than the large and endless-long crops generated by the major powers.

    And it is news that comes out like this... right?

    By the way, remember that breathing also pollutes.

    And what we have come to call “cloud” is developing. A general cloud in which vanity, personal importance, arrogance... and a long etcetera, create stories around everything... that do not correspond to what is happening, but!... but they obtain the personal benefit to who promotes it or those who promote it, obtain the social benefit of whatever changes...

    The Prayerful Call begins with the globalist vision, but, as small as we are, we have the traces of that perfidy that the being develops based on realizing that information is power, information is value –which is valued “according to”...- and information is gain and achievement.

    And although information is valuable because it discovers, because it shares, in the coexistence consciousness of humans it has become that cloud in which anything goes, in which everything is said and in which everything is condemned.

    If it has to be rectified later, well, then it is rectified. In the meantime, let it remain on death row or in prison for life or on parole.

    In the information age, information wreaks havoc on history. And they present us the truths –sic- that are of most interest, those that do the most damage, those that sell the most newspapers, those that entail the most interest. Everything, but allowing what democracies crow about so much, which are called “freedoms”, which are called “truths”.

    The Prayer Call warns us that we are in that broth. Not now! We have been around for a long time –to say a meaningless sentence: “a long time”; what is a long time?- subjected to that deteriorating communication.

    And if you used to grow Brussels sprouts in your garden –to be original, because they come from Brussels- now, as this increases the carbon footprint, you will have to uproot them.

    It's an example.

    And, of course, there will be people… I was going to say “sensible” –I don't think that exists, I mean, it will exist, but not much- who will say: “No, no, but what are you telling me. "I will continue eating Brussels sprouts to feel European". But there will be –of course- those who fully assume it.

    It's that... -and that is the crux of today's Prayerful Sense- is that we have reached a point in the human community where the truth is harmful, the truth is dangerous, virtue is obscene, where freedom is conditional, always.

    We have reached a point where, of course, anything that does not go along with the establishment is worthy of being considered criminal!

    It is not yet a crime to pray! And you can talk like now. Still. But say a simple, simple, simple prayer in a restaurant! Not out loud, no, no, no, just concentrate for a moment, and you will see how the entire restaurant -well, some absent-minded person won't- will notice you.

    .- And what is he doing?

    They will be marked during the evening. And if it occurs to them to drink wine: “Oh! Sinner! Alcoholic!". Yes. From this point on, the volume of speculation begins. And since the diners were not very happy with their respective stories, a story was created immediately. With a bit of luck, they can finish dinner without being thrown out.

    Surely some people will think: “What an exaggeration”. In case you believe something –and in this prayerful creed I do believe it- almost 30 years ago we were expelled from a restaurant in Sweden, in Stockholm, for speaking a little too loudly and for laughing. It disturbed the calm of the diners' dinner. And after two reprimands, we were asked to leave the restaurant.

    This was in the last millennium, yes. Now it's worse. Now you probably have been filmed, you’ve been put on file, you have been… I don't know, any other personal monitoring.

    And that climate, that climate of information, in the era in which we have all the technologies available, undoubtedly has an impact on our communication, our harmony regarding the Prayerful Call.

    Consequently, of course, we don’t care... Although from time to time someone may think that this way of praying is not prayer. No. This is an advertising speech that...

    Amazing, right?

    Because praying... because praying is what we have known all our lives!: it is asking, it is demanding, it is suffering, it is crying. It is not discovering, it is not listening, it is not clearing the mind, it is not communicating with the creative supra consciousness, no! It has nothing to do with that! That is evangelical advertising speeches.

    And since the image of God is that of that persecutor of sinners, then we must go and pray to repent, to suffer. And of course, always the same prayer.

    As we have said on other occasions... in the Prayerful Call: we have no track record. We are put on record.

    And based on that belief, based on that conviction of the Mystery and towards the Creative Mystery, we remain.

    We are and we go bearing witness, with our daily actions, another story; another story that is not the story that they give us, that they have given us.

    That the story of the Prayer Call is the story of a dawn: the one that is born out of love of Creation.

    That the story of a Prayerful Call is searching for our identity and our harmony with the Creative Mystery. Embracing our daily action under the virtuous sense... and under the gaze of the Universe. And, with that, every day is different, diverse! And we can do similar things, but not the same.

    The Prayer Call takes care of us. It warns us that we are not guilty. It reminds us that we have an instinct for holiness. It encourages us to courage of sincerity at the right time. It encourages us in service, not self- satisfying selfishness. It provokes us to see virtue in others. In short, so to see “It” –Creative Mystery- in every nook and cranny.

    And, to do this, the Prayer Call places us in this global world, in which whatever happens in any far-flung place, we can be aware of it, now!

    They have already executed a prisoner by asphyxiating him with nitrogen, in the United States. Because two years ago they sentenced him to death, and they spent four hours looking for his veins and they couldn't find them, in which case they let him go, right? And he has been on death row for two more years, and now they have invented a more effective method: a mask that, in addition to oxygen, has nitrogen as well, and little by little the oxygen is removed and only the nitrogen is left.

    It worked. How could it not work: when you suffocate someone, you suffocate it.

    The law has been complied with. We already have a new method. They say that you don't suffer that much either; Maybe 7-8 minutes like that… but we don't know for sure.

    So what our humanity has shown us –and this is very significant in our Prayer Call today- is that, just as all kinds of information intended for profit, income, destruction, control, domination are spread, according to the interests of countries, societies, people, and so on…

    It seems that, from that point of view, we are in the realm of evil.

    .- In the realm of evil?

    .- Yes. It seems so.

    But let's say that the good news, the good news is that also -also- the goodness, the virtues, the intentions, the projections of help, aid, protection, consolation, also travel!, they also go!!, also exist!!

    Oh, if they didn't exist!

    But, of course, they don't advertise, no; they don't appear in the press, no; they do not appear in “X”; they don't appear in... all the media that terrifies us. No. They don't appear there.

    But as we said in another prayerful moment: “A drop of virtue dissolves an ocean of evil”.

    It's not a consolation, no. It's more obvious than it seems.

    Because perhaps –let's leave it at “perhaps”- the Prayerful Call warns us that, in that traumatic chaos of biased, pretentious, Manichean, dominant, etc. information –all the adjectives you want- there is… –by states, by governments, by societies, by communities, by groups, by people-, next to all that shouting, there is silence. There is the silence of virtue. There is the silence of the realization of ideals. There is the silence of service not propagated, not propagandised.

    There is also.

    And no... and not in combat with the obscene and the vulgar. No. That is what is sought in the general tone of vulgarity, but no!

    The Prayerful Call warns us that the exercise of virtue, the testimony of what one thinks, feels and lives, does not need propaganda and does not require combat. No.

    And as the song also said, regarding virtue: “which is like spring; It doesn't need a garden".

    And, of course, for orderly and upright minds, you can’t let grow the… No! We have to control it! We have to master it! so that it is to our liking.

    Yes. We have to be constantly aware of where we are.

    Consciousness of the environment.

    Not to defend, but to warn us.

    Yes, not to fall into the counterattack.

    Yes, so as not to deviate from virtue, with its falls, its rises, its mistakes, but... continue.

    The Species Life, the living matter, and everything that it implies and signifies –unknown, of course, but apparently “we know”- is the result of Kindness, Compassion, and infinite Mercy. And no matter how much you try to manage, manipulate, control it, it is beyond the reach of those attacks.

    But indeed -true- that, when one exercises Compassion, Kindness, Virtue, on this level, and the response is violent, inquisitorial, rather than critical, "acid", it is easy for them to discourage us, to take away the tendency that The Creative Mystery has opened up to us in our process, and discouragement and doubt spread. Yes!...

    And the escape!, of course.

    But as that sentence says, which in this case is illustrative: “Many are called, and few are chosen”. Without thinking that the chosen ones are wonderful virtuous people, no, no, but, in the mystery of life, it uses tricks that are beyond our understanding.

    And we can tend to fall and point out the bad and the bad and the bad; and the good, well...

    And instead of exercising ourselves in the good, in the good, in the good -which is what the Prayer Call indicates-, most of the time is spent in defence, in the counteroffensive.

    No! No. It is perseverance in belief, it is perseverance in what feels like fantastic idealism, and that is exercised to the extent that we speak, walk, dress, clean ourselves...

    The practice of virtue is included in every detail.

    But it doesn't have any attack section.

    Its defence is testimony; without it being considered a defence.

    Piety is the true protagonist of living matter.

    Piety is the true reference of the Species Life.

    Piety is what comforts us in the face of injury, greed, vanity.

    That Piety felt when, in consciousness we discover our ignorance and our innocence.

    Amen.

    ***

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  •  

    El humano proceder de las zonas de poder... extiende su hegemonía con el brazo armado, y con la violencia expresada en actitudes y palabras. 

    Por momentos pareciera que son justas las peticiones de unos y las de otros, con lo cual sería muy fácil hablar y resolver las diferencias. ¡Pero no es así!

    El triunfo prevalece por encima de cualquier propuesta.

    Y ese demoledor propósito guerrero, también podría interpretarse como ese destruir lo... lo caduco, lo inútil, lo inapropiado… Quizás haya algo de eso en el ánima con aspiraciones idealistas... guerreras.

    La pólvora es hábil en su marcha. 

    Se encendió hace… hace mucho tiempo, cuando tan sólo era un juego. 

    Y luego se vio que explotaba y destruía.

    En este clima, en este clima de violencia, guerra, poder… podemos –y es una advertencia de la Llamada Orante- pensar que: “¡Bueno!, eso ocurre allí, allá...”

    ¡Atención!... 

    Que la alerta esté atenta. 

    Que la prevención se despierte. 

    Porque esa corriente de destrucción, exterminio, persecución, poder, dolor, está ¡ardiente! 

    Y de una simple envidia o rabia o discusión... puede encenderse una agresión.

    Y es así que el orante cuida su testimonio; se alerta de sus entornos... y sabe esgrimir la bondad, la acogida, la complacencia, la amabilidad, sin dar pie a lo guerrero, a lo castigador, a lo perseguidor, a lo culpabilizador.

    Porque lo violento necesita de una oposición de su “textura”. 

    Y es la más fácil actitud a desarrollar.

    No predisponerse a la defensa, ante la evidencia de un posible ataque –del tipo que sea- sino, más bien, promoverse en la acogida, en la disposición de escuchar, de comprender, de entender.

    Sí, es cierto. Sí, es cierto que hay momentos y circunstancias de una violencia desproporcionada. 

    En esos casos, la habilidad de la esquiva, la habilidad del silencio, la habilidad de... no enfrentamiento, la habilidad de la huida. 

    Y pensar; pensar en el sentir, que... el otro o los otros son de humano proceder. No... no son de otra naturaleza. Han desarrollado una naturaleza inapropiada. 

    Y justifican su “estar” con la violencia del poder y la destrucción. Y así poder hacer valer su importancia. 

    Todo ese semillero está distribuido en los estilos de vida que cotidianamente vivimos. 

    De ahí que la Llamada Orante nos haga esa advertencia. 

    Estamos en un vivir de pretensiones dominantes, incisivamente violentas..., por pensamiento, palabra, obra u omisión. 

    Una ley, una orden, una inspección, un control… son muestras claras de una progresiva legislación mutilante, arrogante.

    Y, bajo el Sentido Orante, debemos desarrollar, ante todo ello, una actitud de bienvenida, de escucha. 

    De aguardar a la oportunidad de expresar nuestro parecer, nuestra visión. 

    De hacer ver que no somos enemigos a los que hay que vencer...; que no somos oponentes, ni peligro.

    Y es así como… el testimonio se hace ¡fértil!; disponible y dispuesto a servir. 

    Sin ningún replanteamiento y sin ninguna duda: el idealismo de la creencia, el sentido de la búsqueda, la interpretación providencial, la confianza plena en nuestro estar... no admite valoración, no admite discusión. Se podrá ir más rápido, más lento, más quieto… pero se va. Se sigue.

    Y en esa alerta y en esa atención, no crearemos ningún resentimiento. 

    Pocos consentimientos, pero… innecesarios enfrentamientos. 

    Todas las bondades que se puedan expresar son posiciones negociantes para calmar, para aspirar a conversiones, para promover nuevas realizaciones. 

    Pero nuestra relación con el Misterio Creador no es negociable. Descubrimos, en nuestro estar, en nuestro hacer, en nuestra práctica de visionarias sensaciones, meditadas propuestas, llamadas a orar que nos incitan a contemplar.

    Todo ello nos promueve en esa referencia de lo Eterno. Y en esa promoción no hay negociación. No es necesaria. No es de ese plano.

    Es por ello que, en la medida en que asumimos lo orante, lo meditativo, lo contemplativo, como elementos consustanciales a nuestra naturaleza, podremos guardar una posición –en esa atención y alerta- que nos permita continuar, proseguir, testimoniar. Y, en esa medida, ser de utilidad a los que en guerra, violencia, dominio y control están.

    Porque, en esos planos, se agotan, se desesperan, se deprimen, se asolan. En cambio, cuando el nutriente ora, medita y contempla, descubre, aprende, se ve, se proyecta, ¡se promueve!

    No genera angustia, ni ansiedad, ni soledad, ni tristeza. Más bien por el contrario, genera entusiasmo, reflexión, disposición y… una mutación transmutable como ser de misterio, como entidad mística.

    Y en este magma en que nos toca transcurrir, el auxilio de la Llamada Orante nos arropa, nos cuida, nos orienta; nos da ese perfil amante de que podemos descubrir en nuestro interior y ejercitarnos en nuestro convivir.

    Nos hacemos cuidadores sin rentas, auxiliadores sin méritos, disponibles sin arrogancia…; creyentes sin demandas...; virtuosos por servir. 

    Y con ello, ser motivos de alegrías, transmisores de entusiasmos, prometedores cumplidos, ¡cumplidores!

    Nuevos seres de causalidades, por las eternidades del Misterio Creador.

    ***

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  •  

    The human behaviour from the zones of power... extends its hegemony with the armed wing, and with violence expressed in attitudes and words.

    At times it seems that the requests of some and others are fair, making it very easy to talk and resolve differences. But this is not so!

    Triumph prevails over any proposal.

    And that devastating warrior purpose, could also be interpreted as destroying what is... obsolete, what is useless, what is inappropriate... Perhaps there is something of that in the soul with idealistic... warrior aspirations.

    Gunpowder is skilful in its march.

    It was turned on...  long ago, when it was just a game.

    And then it was seen to explode and destroy.

    In this climate, in this climate of violence, war, power... we can -and it is a warning from the Prayerful Call- think that: "Well!, that happens there, over there...".

    Attention!...

    Let the alert be vigilant.

    Let prevention wake up.

    Because that current of destruction, extermination, persecution, power, pain, is burning!

    And from a simple envy or anger or argument... aggression can start.

    And this is how the prayerful person takes care of his testimony; he is alert to his surroundings... and he knows how to wield goodness, welcome, complaisance, kindness, without giving way to the warlike, the punishing, the persecuting, to the blaming.

    Because violence needs an opposition of its “texture”.

    And it is the easiest attitude to develop.

    Do not predispose oneself to defence, in the face of evidence of a possible attack –of any kind- but, rather, promote oneself in welcoming, in the willingness to listen, to understand, to comprehend.

    Yes, it's true. Yes, it is true that there are moments and circumstances of disproportionate violence.

    In such cases, the skill of dodging, the skill of silence, the skill of… non-confrontation, the flight skill.

    And to think; thinking about the feeling, that... the other or others are as human behaviour. No... they are not of another nature. They have developed an inappropriate nature.

    And they justify their “being” with the violence of power and destruction. And thus, be able to assert its importance.

    This entire seedbed is distributed in the lifestyles we live on a daily basis.

    Hence the Prayer Call gives us this warning.

    We are in a life of dominant, incisively violent pretensions..., by thought, word, deed or omission.

    A law, an order, an inspection, a control... are clear examples of progressive, mutilating, arrogant legislation.

    And, under the Prayerful Sense, we must develop, before all of this, an attitude of welcome, of listening.

    To wait for the opportunity to express our opinion, our vision.

    To show that we are not enemies to be defeated...; that we are not opponents, nor a danger.

    And this is how… the testimony becomes fertile!; available and willing to serve.

    Without any rethinking and without any doubt: the idealism of belief, the sense of search, providential interpretation, and the full confidence in our being... does not admit evaluation, does not admit discussion. You can go faster, slower, quieter... but you go. It goes on.

    And in that alert and in that attention, we will not create any resentment.

    Few consents, but… unnecessary confrontations.

    All the goodness that can be expressed are negotiating positions to calm, to aspire to conversions, to promote new achievements.

    But our relationship with the Creative Mystery is non-negotiable. We discover, in our being, in our doing, in our practice of visionary sensations, meditated proposals, calls to pray that incite us to contemplate.

    All of this promotes us in that reference of the Eternal. And in that promotion, there is no negotiation. It's not necessary. It's not from that plane.

    That is why, to the extent that we assume the prayerful, the meditative, the contemplative, as elements consubstantial to our nature, we will be able to maintain a position -in that attention and alertness- that allows us to continue, to carry on, to bear witness. And, to that extent, be useful to those who are in war, violence, domination and control.

    Because, in those planes, they become exhausted, desperate, depressed, devastated. But when the nurturer prays, meditates and contemplates, it discovers, learns, it sees itself, projects itself, promotes itself!

    It does not generate anguish, anxiety, loneliness, or sadness. On the contrary, it generates enthusiasm, reflection, disposition and... a transmutable mutation as a being of mystery, as a mystical entity.

    And in this magma in which we have to live, the help of the Prayerful Call protects us, takes care of us, guides us; it gives us that loving profile that we can discover within ourselves and exercise in our coexistence.

    We become caretakers without profit, helpers without merit, available without arrogance...; believers without demands...; virtuous by serving.

    And with that, to be reasons for joy, transmitters of enthusiasm, promising, reliable, fulfillers!

    New beings of causalities, for the eternities of the Creative Mystery.

    ***

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  •  

    Nos llaman a orar, para que recordemos, recordemos… recordemos que somos testigos de un acontecer insólito: La vida. 

    Formamos parte de una Especie Vida que habita en los Universos, más allá de cualquier comprensión o capacitación que podamos desarrollar aquí. 

    Pero también aquí, en este lugar de Universo, palpita la Especie Vida, palpita la materia viviente humana; y su –por así decirlo- “oficio” es testimoniar esa evidencia. 

    Testificar que estoy ¡vivo!

    Y, para ello, debo emitir la voz, gesticular mi presencia, expresar mi consciencia, clarificar mis intenciones, mostrar mi solidaria esencia... inevitable, ejercer las prioridades que garanticen… –que garanticen- el entusiasmo, la esperanza, la fidelidad. 

    Y en la medida en que estoy y atestiguo mi presencia, más allá de la huella del carnet, del papel...; más aquí, en la evidencia...

    Es posible... es posible pasar, en vida, por la insignificancia del hacer. Es posible pasar, en vida, por la negativa a creer. 

    Pero nada será en balde.

    Y aunque nada sea en balde, el recordar nuestra esencia universal... nos promueve para no decaer, no abandonar, no traicionar. 

    Ser ese fiel reflejo de un ama-necer... que inevitablemente llega, como la inevitable oscuridad del anochecer.

    Si somos “evidencias testimoniales de una Creación”, en nuestro recuerdo de acción a través de la preexistencia-existencia debe ser una constante en la actitud. 

    No se puede dejar para luego. ¿Acaso se retrasa... la salida del sol? ¿Acaso se oculta a la llegada del invierno?

    Cualquier elemento constituyente de vida testimonia su presencia. Y lo hace puntual. Y lo hace conforme a su capacidad. 

    No se oculta para más tarde.

    Y es así que el ser de humanidad suele aplazar y aplazar sus... memorias; sus memorias sentidas, esas que testimonian lo que se siente, y que lo hacen con elegancia, prudencia, belleza, amabilidad.

    Sí. Podemos ser tormenta y rayos, pero sabemos que somos también arcoíris.

    Sí. Podemos ser sequía y... resquebrajadas tierras, pero también podemos inundar.

    Aunque seamos extremos, buscamos el equilibrio. Ese equilibrio en el que el Arte de Vivir, el Arte de Amar, se escenifican con dulzura, con ternura, con sonrisas. 

    No guarda amarguras, ni rencores, ni pesares.

    Sí. Además de nuestro recuerdo de... el pequeño transcurso, este recuerdo orante de habitantes de Universo que testifican el insólito acontecer de vivir, debe ser un prisma en el que nos veamos reflejados.

    Podíamos preguntarnos: 

    ¿Cómo testifico la vida?, ¿mi vida? 

    Soy testigo de un acontecer insólito en el Universo y... ¿y no deparo en su naturaleza? 

    ¿O bien me han dado recursos, como el orar, para preguntarme por mi vivir?:

    “¿Cómo es tu vivir, criatura excepcional, única e irrepetible? 

     

    ¿Qué calidad de amor... realizas? 

     

    ¿Qué calidad de compromiso... ejercitan tus creencias? 

    ¡Háblame!, ¡háblame!, vida humana, de tus experiencias. 

    Háblame de tu vivir sonriente y de tu dolor hiriente.

     

    Pero, sobre todo, háblame de ti como unidad viviente, unidad latente… cargada de recursos, llena de recuerdos de Universos”.

     

    Testigos somos de un acontecer. Y testimonios urgen para rehacerse, reconvertirse.

    La Sensación Orante nos transmite la idea de que está cada vez más próxima... la testimonial decisión de sentirse lo que se es y de expresar a lo que se aspira.

    Esa sensación de cercanía, de que la vida reclama –como entidad suprema-, a los integrantes de ese acontecer, que testifiquen su presencia, que testimonian sus creencias, que sinceren sus expresiones, que abandonen las apariencias... 

    Que acomoden sus proyecciones... 

    Que se entreguen a sus fidelidades, con la certeza de la ilusión, de la fantasía...; ¡con la convicción propia, y no ajena!

    Sí. Por decirlo de otra forma: parecen acercarse los momentos en que nos pidan las cuentas.  

    Al menos, devolver en igual medida que lo que te dieron. 

    Mas bien sabes que te dieron... “ciento por uno”.

    Parece anunciar, la Llamada Orante, una llamada para que la atención se despierte... y que la respuesta al testimonio se exprese. 

    Y verse dando... cien, cuando nos dieron uno. 

    Porque nos constituyeron, nos engendraron, nos trajeron, nos dieron de beber, de comer. 

    Nos dieron el habla, nos dieron los pasos... y nos hicieron descubrir. 

    Y aprendimos las letras... y supimos leer. 

    Y aprender… aprender a descubrir, y a hacer de nuestras experiencias un caudal... un caudal de bellezas, desechando lo inadecuado, lo inapropiado, lo vulgar, y acrecentándose en lo virtuoso, en lo generoso, en lo valioso, en lo excepcional...; en lo extraordinario...; ¡en el estar el día a día de forma original, y no quedarse recogido en “un día más”.

    El transcurrir no espera

    Sí... 

    En punto hemos de estar, en la estación que nos corresponda. 

    Nos aguardan. 

    Nos necesitan y los necesitamos.

    El Amparo está presente. El cobijo del cuido no se descuida. 

    La Providencia Fundamental... no escasea. De ahí que nuestra prosperidad deba ser evidente.

    Evidenciar la Vida.

    ***

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  •  

    We are called to pray, to remember, to remember... to remember that we are witnesses of an unusual event: Life.

    We are part of a Life Species that inhabits Universes, beyond any understanding or capability we can develop here.

    But also here, in this place of the Universe, the Life Species palpitates, human living matter pulsates; and its –so to speak- “job” is to testify to that evidence.

    Testify that I am alive!

    And, to do so, I must emit my voice, gesticulate my presence, express my conscience, clarify my intentions, show my supportive essence... inevitable, exercise the priorities that guarantee... -that guarantee- enthusiasm, hope, fidelity.

    And to the extent that I am and witness my presence, beyond the fingerprint of ID card, the paper...; more, in the evidence...

    It is possible... it is possible to pass, in life, through the insignificance of doing. It is possible to go through life, refusing to believe.

    But nothing will be in vain.

    And although nothing is in vain, remembering our universal essence... promotes us not to lose heart, not to neglect, not to betray.

    To be that faithful reflection of a loving-dawn... that inevitably arrives, like the inevitable darkness of dusk.

    If we are “testimonial evidences of a Creation”, in our memory of action through pre-existence-existence must be a constant in attitude.

    It cannot be left for later. Is perhaps… sunrise delayed? Does it hide when winter comes? 

    Any constituent element of life bears witness to its presence. And it does so punctually. And it does so according to its capacity.

    It is not hidden for later.

    And so, the being of humanity usually postpones and postpones its... memories; its heartfelt memories, those that bear witness to what it feels, and it is done with elegance, prudence, beauty, kindness.

    Yes. We may be storm and lightning, but we know that we are also rainbows.

    Yes. We can be drought and... cracked lands, but we can also flood.

    Although we are extreme, we seek balance. That balance in which the Art of Living, the Art of Loving, are staged with sweetness, with tenderness, with smiles.

    It holds not bitterness, resentment, or regret.

    Yes. In addition to our memory of... the small transit, this prayerful memory of inhabitants of the Universe who testify to the unusual event of living, must be a prism in which we see ourselves reflected.

    We could ask ourselves:

    How do I witness life? My life?

    I am witness to an unusual event in the Universe and... and do not recognise its nature?

    Or have I been given resources, such as prayer, to ask myself about my life?:

    “What is your life like, exceptional, unique and unrepeatable creature?

     

    What quality of love... do you practice?

     

    What quality of commitment... do your beliefs exercise?

    Talk to me! Talk to me!, human life, about your experiences.

    Tell me about your smiling life and your hurtful pain.

     

    But, above all, tell me about yourself as a living unit, a latent unit… loaded with resources, full of memories of Universes”.

    We are witnesses of an event. And testimonies are urgent to remake, to reconvert ourselves.

    The Prayerful Sensation conveys the idea that it is increasingly closer... the testimonial decision to feel what one is and to express what one aspires to.

    That feeling of closeness, that life demands -as a supreme entity- to the members of that event, testifying to its presence, their beliefs, that they sincerely express themselves, to abandon appearances...

    Let them accommodate their projections...

    To devote to their fidelities, with the certainty of illusion, of fantasy...; with their own conviction, and not someone else's!

    Yes. To put it another way: the time seems to be approaching when we will be called to account.

    At least give back as much as you were given.

    Rather, you know you were given... "Hundredfold".

    It seems to announce, the Prayer Call, a call for attention to be awakened... and for the response to testimony to be expressed.

    And to see oneself giving... a hundred, when we were given one.

    For they constituted us, they generated us, they brought us, and they gave us to drink, to eat.

    They gave us the speech; they gave us the steps... and they made us discover.

    And we learned the letters... and we knew how to read.

    And to learn... learning to discover, and to make our experiences a flow... a flow of beauty, discarding the inadequate, the inappropriate, the vulgar, and increasing in the virtuous, the generous, the valuable, in the exceptional...; in the extraordinary...; in living your day-to-day life in an original way, and not staying trapped in “just another day”.

    Passing does not wait.

    Yes...

    We must be on time, at the station that corresponds to us.

    They await us.

    They need us and we need them.

    The Protection is present. The shelter of care is not neglected.

    Fundamental Providence... is not in short supply. Hence our prosperity must be evident.

    Evidencing Life.

    ***

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BØNN

Bønnen som vi praktiserer er ikke forbundet til noen bestemt religion. Vi tror at bønnen kan være et frigjørende og helbredende instrument som har Skapelsen, de forskjellige kreftene som besjeler oss, uten at vi setter et eller annet navn på dette. Troen på at bønnen er et uunnværlig element for oss, har fått oss til å danne et sted som utelukkende brukes til bønn; ”Casa del Sonido de la Luz”,( huset for lysets lyd.) Det ligger i Baskerland, Vizcaya. Der holdes det samlinger med bønn, og man kan også tilbringe dager med tilbaketrekning der.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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