•  

    Cuando nos llaman a orar, ocurre para restablecer, rememorar nuestra referencia –nuestra referencia de vivir-… con el Misterio Creador. Y hacer así, en nuestro cotidiano acontecer, un reflejo de ese Amor que nos gesta, nos mantiene y nos entretiene, en forma de Vida.

    Y esa posición de reflejar nuestra ascendencia, se expresa en la creencia, se muestra en el convivir, se comparte en el colaborar. Y todo ello –como diría la Tradición Oriental- de una forma “dulce y juiciosa”.

    Pero como tantas y tantas veces ocurre, la consciencia de humanidad elabora un criterio, proyecto, idea… y luego, a la hora de ejercitarlo –quizás por su ascendencia divina-… aparece esa importancia personal, ese libre albedrío, ese “dueño de mí”, ese cómodo proceder, esa actitud de “el mínimo esfuerzo”, esa posición de –en definitiva- imponer cada ser su posición. De ahí que las alianzas, las uniones, las comuniones, las agrupaciones, las formaciones, las comunidades, etc., estén en permanente y evolucionante ebullición de conflictos.

    Tensiones, entendidos diversos, interpretaciones, pensar por otros… Toda una serie de derroches que aminoran nuestra vitalidad, que desaniman nuestra alma, que materializan nuestras ilusiones, que nos enfrentan.

    Pero parece que eso no es suficiente para corregir, para rectificar. Más bien parece todo lo contrario: mayor empeño en demostrar, en ganar, en imponer… cada cual con su estilo.

    Es una guerra, un combate de desgaste permanente.

    Y paradójicamente, es curioso que a la vez el ser de humanidad se pregunta: “¿Y por qué pasa esta incomodidad? ¿Y por qué ocurre esta desgracia? ¿Y por qué…?”.

    No, no ve. No visiona su participación.

    Resulta, a la luz de una mínima observación, que se pertenece a una especie deteriorante, deteriorada… que trata de escapar de sus propias incongruencias, con otras más grandes; que trata de mostrar su valía con insolencias o con posiciones insostenibles; que es capaz de justificar “cualquier”… cualquier acción.

    Y al justificarlo, se inhibe de responsabilidad. “Y al justificarlo, se inhibe de responsabilidad”, con lo cual no corrige.

    Todo ello hace que el ser pierda su vínculo con la Creación, pierda su almada inspiración y ensueño, y la sustituya por sucedáneos de consumo, de costumbres, de hábitos, de repetir, más allá de lo necesario, modelos y actividades y actitudes que incrementan una y otra vez el desespero, la angustia.

    La Llamada Orante nos llama con vehemencia, para que tomemos en cuenta nuestra filiación con lo viviente, nuestra filiación con el Misterio, nuestra filiación con lo Amante, nuestra fidelidad con lo prometido.

    Fielmente –como promesa Creadora- amanece, anochece, llueve… y los frutos nos endulzan el paladar. Todo acude fielmente, pero…

    Y acude fielmente como la Fidelidad a lo revelado –como dice el I Ching-. Como promesa. No se desdice de lo prometido. Ahonda en ello.

    Sin duda, esa propuesta –recuerdo de la Llamada Orante- implica un esfuerzo, una dedicación, una renuncia, una disposición… a crecer, a innovar.

    Y claro, como se ve… ¿quiénes están en esa disposición? A la primera vuelta de tuerca que hace la Providencia, se busca el refugio de “más vale pájaro en mano que ciento volando”.

    Cualquier tiempo, cualquier momento supone siempre una oportunidad. Y la oportunidad implica… un recurso, un auxilio, una ayuda… para que podamos sintonizarnos con el lenguaje de la Creación, y podamos reflejarlo en el convivir con el entorno.

    El humano proceder se promete ¡tantas y tantas cosas!, asegura y asevera tantas posiciones… que resulta absolutamente asombroso cuando renuncia a ello.

    La palabra, las palabras, el mejor vehículo para promover nuestras sensaciones, intenciones, emociones… se hacen esquivas, se hacen “esquinas”, y dejan de ser ondulantes, transparentes, convincentes, consecuentes y, por supuesto, testimoniales.

    Y en esa medida, la referencia entre unos y otros se hace enormemente difícil.

    Pareciera, a veces, que el ser desafía su propia naturaleza, para ver hasta dónde puede llegar.

    Entramos en tiempos en los que no importa el error, ni el horror, ni la tragedia, ni el drama, ni el terror… Entramos en tiempos de impunidad, donde todo tiene “justificación” y “lógica”; donde todo se puede más o menos explicar…

    Y si no se puede explicar, pues se recurre a la suerte, a la casualidad.

    La comunidad humana se muestra dehiscente, deshilachada, desconvocada.

    Los seres se ocultan, los seres mienten, los seres adquieren un secuestro individual hacia sí mismos, que no es viable. Pero desafían... y se insiste cada ser en su verdad.

    Pero ¿dónde está el referencial? ¿Dónde está… la expresión que nos habilita en el vivir, en el ser y en el estar? ¿Dónde está en nuestra consciencia? ¿Donde está… y cómo se hace operativa?

    Es obvio y evidente que la voluntad asume posiciones interesadas; de su propio interés. Con lo cual, el desinterés hacia lo que no sea su interés, crece. Y así podemos decir, por ejemplo: “No hay voluntad política, social, para terminar con el hambre de 4000 millones de seres que subsisten con menos de 5 dólares y medio al día”.

    Y lo dicen, lo dicen los que pueden cambiar ese drama. Lo dicen ¡con total impunidad! No se preguntan y no se cuestionan que ellos son los que crean esa situación. No hay voluntad de remedio, de cuido.

    Algunos recordarán un eslogan de la OMS que decía: “Salud para todos en el año 2000”. Era en el siglo pasado, sí; hace un rato, cierto. Pero... el año 2000 era como entrar en el paraíso de nuevo. Entramos en el 2022 –veintidós años después- y la salud se deteriora cada vez más.

    Y habían prometido, como humanidad de mundo… mundial…, que había recursos y medios para que todos tuvieran la oportunidad de tener un medio, un sistema, una forma de tener recursos para cuidar su salud. Ese es un ejemplo. Se pueden encontrar miles.

    Y seguro que lo dijeron con convicción, con idea. Y prometieron eso, pero no cumplieron.

    También algunos recordarán que los países prósperos prometieron dar el 0,7% para mitigar las necesidades de los países pobres…; que habían llegado a la pobreza por el colonialismo, por la avaricia, por… –no, eso no lo dijeron, lo decimos ahora-. Se les iba ayudar.

    ¿Qué fue de aquello?: “No, es que ahora no tengo tiempo. No, es que ahora estamos en crisis. No, es que verás… han cambiado las condiciones”. Ahora vuelven a hablar otra vez, como intentando decir: “¡Hombre! Podíamos… podíamos hacer algo ¿no?”.

    No vamos a hacer un repaso, obviamente, del “descompromiso”, de la falta del valor de la palabra; que, como vemos, se refleja a nivel mundial. Pero ese reflejo mundial es consecuencia del reflejo diario de cada uno. En mayor o menor medida y contando con excepciones.

    La Llamada Orante se ofrece permanentemente. Y sus advertencias, recuerdos, reclamos, sólo persiguen –“sólo persiguen”-… cuidarnos, advertirnos, avisarnos, dotarnos.

    No nos juzgan ni nos condenan. ¡Ni siquiera nos critican!

    La Llamada Orante nos advierte, nos ¡muestra!: “El que tenga ojos para ver, que vea. El que tenga oídos para oír, ¡que escuche!”.

    Increíblemente, en el Misterio Creador, en el Misterio Orante, se puede decir que ese inconmensurable referencial cree… –porque nos ha creado- ¡cree en nosotros!

    Y habría que decir, recordando o parafraseando al Cristo: “No soy digno de que entres en mi casa, mas una palabra… –¡una palabra!; las palabras otra vez- una palabra tuya bastará para sanar”.

    Pero tenemos que escucharla. Tenemos que darle ¡crédito!...

    Y el saber que confían, nos debe suponer una avalancha de esperanza, de corrección, de replanteamiento, de recapacitación, de proyectos –parafraseando el lema del año-.

    ¡No es coherente!… no es coherente responder –ante quien cree en ti, quien te crea y te recrea-… no es coherente desoír y... ampararse en lo que más me pueda interesar o me pueda atraer.

    Ciertamente, por la evolución en la que estamos viviendo, la Llamada Orante es… –como bien también se dijo- es La Voz Que Predica En El Desierto.

    Y es así que el ser se escucha –se escucha a sí mismo-, pero no escucha… a La Voz…

    Y por eso se dice que “predica en el desierto”.

    ¡Qué difícil!… ¡qué difícil resulta, para esta humanidad, creer!

    Se cree por momentos en algo o en alguien, pero por momentos se descree y… y se va saltando de piedra en piedra pensando que no se va a caer.

    ***

    Seguir Leyendo...

  •  

    When we are called to pray, it is to restore, to remember our reference -our reference of living-... with the Creator Mystery. And thus, to make in our daily life, a reflection of that Love that gestated, maintains and entertains us, in the form of Life.

    And that position of reflecting our ancestry is expressed in belief, shown in coexistence, shared in collaboration. And all this -according to the Eastern Tradition- in "sweet and judicious" way.

    But as so often happens, the conscience of humanity elaborates a criterion, a project, an idea... and then, when the time comes to exercise it -perhaps due to its divine ascendancy-... that personal importance, that free will, that "owner of me", that comfortable proceeding, that attitude of "the minimum effort", that position of -in short- imposing each being's position, appears. Hence, alliances, unions, communions, groupings, formations, communities, etc., are in permanent and ascending turmoil of conflict.

    Tensions, diverse understandings, interpretations, thinking for others... A whole series of wastes that diminish our vitality, discourage our soul, materialise our fantasies, and confront us.

    But it seems that this is not enough to correct, to rectify. Rather, the opposite seems to be the case: a greater determination to demonstrate, to win, to impose... each one in their own style.

    It is a war, a combat of permanent weakening.

    And paradoxically, it is curious that at the same time the being of humanity asks itself: "And why does this discomfort happen? And why does this misfortune occur? And why...?".

    No, it does not see. It does not see its participation.

    It turns out, in the light of a minimum observation, that one belongs to a deteriorating, deteriorated species... that tries to escape from its own inconsistencies, with larger ones; that tries to show its worth with insolence or with untenable positions; that is capable of justifying "any"... any action.

    And by justifying it, it evades its responsibility. "And by justifying it, it evades its responsibility", thus it does not correct.

    All this causes the being to lose its link with Creation, to lose its soulful inspiration and fantasy, and to replace it with substitutes of consumption, of customs, of habits, of repeating, beyond what is necessary, models and activities and attitudes that increase again and again despair, anguish.

    The Prayerful Call calls us with vehemence, to take into account our filiation with the living, our filiation with the Mystery, our filiation with the Loving, our fidelity to the promised.

    Faithfully -as a promise of the Creator- dawn, dusk, rain arrive... and fruits sweeten our palate. Everything comes faithfully, but...

    And it comes faithfully as Fidelity to the revealed -as the I Ching says. Like a promise. It does not contradict its promise. It goes deep into it.

    Undoubtedly, this proposal -a reminder of the Prayerful Call- implies an effort, a dedication, a renunciation, a willingness... to grow, to innovate.

    And of course, as one can see... who is in this disposition? At the first turn of Providence's screw, the refuge of "a bird in hand is better than two in the bush" is sought.

    Any time, any moment is always an opportunity. And the opportunity implies... a resource, an aid, help... thus we can tune in to the language of Creation, and reflect it in our coexistence with the environment.

    Human proceeding promises itself so many things!, assures and asserts so many positions... that it is absolutely astonishing when it renounces it.

    Words, words, the best vehicle to promote our sensations, intentions, emotions... they become elusive, become "corners", and cease to be undulating, transparent, convincing, consistent and, of course, testimonial.

    And to that extent, referencing between one another becomes enormously difficult.

    It seems, sometimes, that the being challenges its own nature, to see how far it can go.

    We are entering times in which error, horror, tragedy, drama, terror do not matter... We are entering times of impunity, where everything has "justification" and "logic"; where everything can be more or less explained...

    And if one can't explain it, one resorts to luck, to chance.

    The human community is dehiscent, frayed, disconnected.

    Beings hide, beings lie, beings individually kidnap themselves, which is not viable. But they defy... and each being insists on its own truth.

    But where is the referential? Where is... the expression that enables us in living, and being? Where is it in our consciousness? Where is it... and how does it become operative?

    It is obvious and evident that the will assumes interested positions; of its own interest. As a result, disinterest in anything that is not in its own interest grows. Thus, we can say, for example: "There is no political or social will to end the famine of four billion people who subsist on less than five and a half dollars a day".

    And they say so; it is said by those who can change this drama. They say it with total impunity! They don’t wonder and they don’t question that they are the ones creating this situation. There is no will of remedy, of care.

    Some of you may remember a WHO slogan saying: "Health for all by the year 2000". It was in the last century, yes; a while ago, true. But... the year 2000 was like entering paradise all over again. We are entering 2022 -twenty-two years later- and health is deteriorating more and more.

    And they had promised, as humanity of the world... that there were resources and means for everyone to have the opportunity to have a means, a system, a way to have resources to take care of their health. That's one example. You can find thousands of them.

    And I'm sure they said it with conviction, with intention. And they promised that, but they didn’t fulfil it.

    Some of you, will also remember that the prosperous countries promised to give 0.7% to alleviate the needs of the poor countries...; that they had become poor due to colonialism due to greed due to... -no, they didn't say that, we are saying it now- They were going to be helped.

    What happened to that?: "No, I don't have time now. No, it's just that we're in a crisis now. No, you see... conditions have changed". Now they're talking again, as if trying to say: "Man! We could... we could do something, couldn't we?

    We are not going to review, obviously, the "lack of commitment", and the lack of the value of the word that, as we can see, is reflected worldwide. But this global reflection is a consequence of the daily reflection of each individual. To a greater or lesser extent and with some exceptions.

    The Praying Call offers itself permanently. And its warnings, reminders, claims, only aim -"only aim"-... to take care of us, to warn us, to endow us.

    They don't judge or condemn us. They don't even criticise us!

    The Prayerful Call warns us, it shows us: "He who has eyes to see, let him see. He who has ears to hear, let him hear!”.

    Unbelievably, in the Creator Mystery, in the Praying Mystery, it can be said that this immeasurable referential believes... -because it has created us- it believes in us!

    And one should say, remembering or paraphrasing the Christ: "I am not worthy that you should come into my house, but one word... -one word!; words again- one word from you will be enough to heal".

    But we have to listen to it. We have to give it credit!...

    And knowing that they trust us, it should bring us an avalanche of hope, of correction, of rethinking, of retraining, of projects -paraphrasing the motto of the year-.

    It is not coherent!... it is not consistent to respond –to those who believe in you, who believe in you and recreate you-... it’s not consistent to ignore and... take refuge in what might interest me or attracts me more.

    Certainly, due to evolution in which we are living, the Prayerful Call is... -as it was also said- it is The Voice that Preaches in The Desert.

    And so it is that being listens -listens to itself- but it does not listen... to the Voice...

    And that is why it is said to be "preaching in the desert".

    So difficult!... It is so difficult for this humanity, to believe!

    Sometimes you believe in something or someone, but other times you disbelieve and... and you jump from stone to stone thinking that you won't fall.

    ***

    Seguir Leyendo...

  •  

    Cada foco cultural humano decide en qué momento cuenta su traslado alrededor de la luz.

    Y lo hace a partir de un acontecimiento, un suceso significativo... Algo que para ese grupo es... “referencia”. Y a partir de ahí se suceden los días y las noches... hasta completar una vuelta alrededor de... la Luz.

    En nuestra esfera de influencia, estamos comenzando a cumplir ese trayecto.

    Y como si fuera –¡como si fuera!- un logro el permanecer en órbita de la Luz..., se celebra haber podido transitar, y se aguarda esperanzadamente en... generar novedades.

    El tiempo se hace así protagonista de nuestro tránsito, y nos marca una trayectoria. Y en consecuencia, nos implica –sabedores dependientes de la luz- nos implica en revisar, repasar, considerar, reconsiderar, evaluar...

    Es una necesidad de cara a este nuevo ciclo. La luz será diferente. En consecuencia, nosotros seremos distintos. Como cada día. Pero en este caso, con estas consideraciones, hablamos de un vaivén circular alrededor de la luz, que implica X días.

    La Llamada Orante nos sugiere un instante reflexivo, considerativo, a propósito de nuestro transcurrir… en este recorrido que hemos vivido: un recuerdo, una alusión, un acontecer A o B que significó algo…

    ¿Cuál es la cosecha de este circular bamboleo alrededor de la luz?

    ¿Cuál ha sido la siembra que se ha depositado?

    ¿Cuál es el grado de satisfacción... de reconocerse?

    ¿Qué calidad ha implicado este transcurrir?

    Nos llaman a... nacer de nuevo.

    Y nos llaman después de haber AMA-NECIDO muchos días. Pero nos llaman a nacer de nuevo, como proyecto, como testimonio, como realización.

    Pareciera –o no- que una nueva oportunidad se nos brinda.

    Será tanto más o menos nueva, según el entusiasmo con el que reconozcamos el vivir. Porque, sí, se dice “¡un año más!”, como pesada carga, como pérdida; nostalgia por lo pasado: una mustia actitud en la que nacer supone un... ¿un futuro calvario? ¿Un futuro calvario?

    Y así surge la idea de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

    ¡Ahhh! Hay algo –digamos que algo-, algo de miedo a nacer de nuevo. Se preferiría seguir como se estaba, recogiéndose en el dicho de que “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”.

    ¿Saben? La abeja reina, cuando ve que no es viable su proyecto, emigra; y con ella emigra un grupo, para generar una nueva posibilidad. Así que ese dicho que dice: “más vale pájaro en mano –‘pasado’- que ciento volando –‘futuro’-“, debemos revisarlo.

    Debemos atrevernos a sentirnos privilegiados por la oportunidad de volver a nacer, por la instantánea ocasión de ‘re-vi-sar’... la cosecha y la siembra. Para corregir, para aprender...; para saber cómo ha sido nuestra sintonía con todo el entorno. Cuál ha sido nuestra actitud. Y con todo ello, disponerse a nacer de nuevo.

    Disponerse y exponerse a la luz, que ha sido la referencia; y que lo vuelve a ser, pero es otra luz. No es la misma. Pareciera la misma... pero ella también ha sido luminaria que ha transcurrido a través de otras luces.

    Y esa luz velada nos alumbra en este AMA-NECER. Y podría tomarse como una referencia, un signo casual, que curiosamente nos anuncia oracularmente la verdad.

    ¿Cuál es… cuál es la verdad? Está lejos de la cotidiana consciencia. Tenemos el recurso de la sinceridad en la expresión y en la escucha, para vibrar en torno a la verdad. Esa que se corresponde al Misterio Creador.

    Y nos dice el oráculo que ello conlleva una Fidelidad a lo Revelado...

    “¿Fidelidad?”: bien escaso... que vive casi en el ocaso.

    ¿Qué... qué se nos ha revelado en este transcurrir? ¿Qué hemos encontrado? ¿Qué tierra fértil hemos aprovechado? ¿Qué tierra estéril hemos abonado? ¿Con qué fe hemos sembrado…? ¿Con qué creencia hemos perseverado?

    Y con esas pre-misas, aumentamos nuestro momento para nacer de nuevo.

    ¡Un nacer sin miedo!, con la certeza de que en la medida en que nuestra fidelidad a lo que se nos revela, nos han revelado, hemos descubierto, aprendido y asimilado... va a ser una carta de presentación. ¡Ah! Sí, sí. ¿Con qué... con qué carta, con qué ¡papeles!... se presenta el ser a un nuevo nacer? ¿Cuáles son sus credenciales? –como si de embajador se tratara-…

    ¿Qué créditos traes para nacer de nuevo…?

    ¿Traes disposición? ¿Traes humildad? ¿Traes sumisión? ¿Traes... traes el suspiro de la creencia sin sollozos? “El suspiro de la creencia sin sollozos”.

    ¿Traes la consciencia de que te llevamos... te llevan…? ¿O más bien traes la voluntad, la convicción, la firmeza, la arrogancia?

    ¿Cuáles son tus planes?” –nos dice la Creación, a las puertas del Nacer de nuevo-.

    ¡Sí! ¡Es ahora; es ahora! No es algo para pensarlo. La Llamada Orante no es –ni mucho menos- una rémora que queda ahí para luego. Es... ¡ahora! Es el impulso de descubrirnos. Es el resplandor que nos proyecta. Es la sombra que nos acoge.

    Y en las puertas –por cierto-, en las puertas de un nuevo nacer, y habiendo transcurrido ya una intensa exposición a la luz... cabe –sí, sí- cabe preguntarse: ¿una nueva oportunidad?

    Cuando en nuestra cotidiana consciencia nos dan una nueva oportunidad en cualquier área, ¿a qué se debe? ¿Por qué una “nueva oportunidad”? ¿Por qué un nuevo nacer? Porque confían. ¡Confianza!

    Sí, porque el Misterio Creador confía en cada una de las criaturas que pasan por la experiencia del vivir, que es el preámbulo brusco de una vivencia eterna.

    Y cada cual puede preguntarse:

    .- ¿Confían en mí? ¿Quién?

    .- El Misterio Creador, la Creación.

    No eres tú, con tus talentos, el que vuelve a nacer. Es la confianza que en ti se deposita ¡para un nuevo amanecer!

    Sí. Y es fácil ante esa noticia que nos sintamos orgullosos, y también es fácil sentirnos indignos –“in-dignos”- de una nueva oportunidad. Los dos extremos son hipócritas: se referencian con nosotros mismos.

    Nuestra referencia es La Luz, y su procedencia permanente es el Misterio Creador. No nos premian ni nos castigan por lo bien hecho o por lo mal hecho. Nos animan –de ánima, de alma-. ¡Nos re-alman!, porque nos consideran, además de confiables, ¡necesarios!

    Y cada cual, orantemente, se pregunta:

    .- ¿Confían en mí… y me consideran necesario?

    .- ¡Sí!

    .- Y me han dotado de talentos, me han dejado vivir. Me han dejado vivir... y me han dado vida con el esplendor de cada día.

    Y ahora, puntualmente, me sitúa la Llamada Orante en las puertas –abiertas- de un nuevo AMA-NECER; de un nuevo nacer a unas perspectivas de diferentes cosechas y siembras; en el que, sin duda, las valías pasadas se tienen en cuenta, pero se está abierto a las nuevas: a los nuevos resplandores, a las nuevas sensaciones.

    Y a esa... sensación llamada “promesa”. A esa sensación de que, al acercarse un nuevo nacer... cargado de confianza y de necesidad, nos supone prometer, ¡prometernos!, zambullirnos en la vida con las pequeñas... con las pequeñas capacidades, pero dándolas sin resquemor, sin acopio, ¡sin sentido de pérdida!

    Y con esas promesas que indudablemente nos revelan, surge… –con ellas-, se hace sonrisa el Nacer.

    Pero han de estar bien avaladas por la Fidelidad: esa Fe que nos Da la presencia y la actuación permanente del Misterio Creador.

    Que podamos decir ¡Aleluya!, sin temor, con sonrisa, vacíos de poder y recubiertos de esperanza.

    ¡Ay! Y sabiendo que todos somos necesitados...; que no hay ni buenos ni malos; que en la medida en que nos prometemos, nos hacemos en la hidalguía de sentirnos ‘el-egidos’.

    Sí. No para engrosar nuestro ego, no. Pero si han tenido confianza... será porque, ante la necesidad, nos han ‘el-egido’.

    Sentirnos elegidos por la Creación es algo que, sin duda, nos desborda, nos deslumbra.

    Sí. Nos deslumbra cuando nos erigimos en protagonistas… y esa elección la utilizamos como dominio o poder. Pero cuando nos sentimos elegidos en base a nuestra pobreza… –cuando nos sentimos elegidos en base a nuestra pobreza- sólo nos aguardan riquezas que debemos dispensar, no guardar. Que debemos repartir, no retener. Que debemos ahondar en la generosidad...

    Así... así se anuncia el comienzo del nuevo nacer: consecuente con el AMA-NECER de ahora.

    Confiables, necesarios y ‘el-egidos’... para un trayecto, para un tránsito que aguarda... que aguarda la realización de nuestros deberes, de nuestros servicios, de nuestras entregas, de nuestras bondades.

    Ungidos por la confianza, la necesidad y la elección, nacer se hace ¡ilusión, fantasía, proyección!...

    Limpio..., traslúcido y vacío. Dispuesto y disponible.

    ¡Ay!... Sin cargas. ¡Dispuesto a ser aliviadero!

    El amanecer de La Luz repica y pide paso. Y con ello nos recuerda de inmediato que estamos iniciando el alumbramiento, el alumbrar...; el ser reflejos de luz que alumbran las necesidades; que se hacen sin renta, sin beneficio, con transparencia...

    Sin ocultamientos.

    Confiados, necesitados y elegidos hacia un nuevo amanecer, hacia un nuevo nacer.

    Con una promesa liberadora.

    Promesa Liberadora... de Fidelidad a lo que permanentemente se nos revela.

    ***

    Seguir Leyendo...

  •  

    Each human cultural focus decides at which moment it counts its movement around the light.

    And it does so from an event, a significant event... Which is a “reference”… for that group. And from there, days and nights follow one after the other... until completing a circle around... the Light.

    In our sphere of influence, we are starting to complete that journey.

    And as if it were -as if it were!- an achievement to remain in the orbit of the Light..., it is celebrated to have been able to transit, and hopefully to look forward to... generating news.

    Thus, time becomes the protagonist of our transit, and marks a path for us. And a consequently, it involves us -light dependent knowers- it involves us in reviewing, revising, considering, reconsidering, evaluating...

    It is a necessity for any new cycle. The light will be different. Consequently, we will be different. Like every day. But in this case, with these considerations, we are talking about a circular swing around the light, which implies X days.

    The Prayerful Call suggests to us a reflective, thoughtful moment about our journey... in this journey that we have lived: a memory, an allusion, an event A or B that meant something...

    What is the harvest of this circular wobble around the light?

    What seeds have been sown?

    What is the degree of satisfaction... to recognise oneself?

    What quality has this passage entailed?

    We are called to... be born again.

    And they call us after having DAWNED many days. But they call us to be born again, as a project, as a testimony, as a realisation.

    It would seem -or not- that a new opportunity is being offered to us.

    It will be more or less new, depending on the enthusiasm with which we recognise living. Because, yes, we say "one more year!", as a heavy burden, as a loss; nostalgia for the past: a withered attitude in which being born means a... a future ordeal? A future ordeal?

    And thus, the idea arises that "any time in the past was better".

    Ahhh! There is some kind -let's say some kind- some kind of fear of being born again. One would prefer to continue as one was, taking refuge in the saying that "a known evil is better than an unknown good ".

    Do you know? The queen bee, when she sees that her project is not viable, she emigrates; and with her, emigrates a group, to generate a new possibility. So, the saying: "a bird in the hand -'past'- is worth two in the bush -'future'-", should be revised.

    We must dare to feel privileged by the opportunity to be born again, for the instant opportunity to 're-vision'... the harvest and the sowing. To correct, to learn...; to find out how our harmony with the whole environment has been. What was our attitude like? And with all of these, to be ready to be born again.

    To be available and expose oneself to the light, which has been the reference; and it is again, but it is another light. It is not the same. It seems to be the same... but it has also been a luminary that has passed through other lights.

    And that veiled light illuminates us in this DAWN IN LOVE. And it could be taken as a reference, a casual sign, which curiously announces oracularly the truth to us.

    What is... what is the truth? It is far from everyday consciousness. We have the resource of sincerity in expression and in listening, to vibrate around the truth. The one that belongs to the Creator Mystery.

    And the oracle tells us that this entails a Fidelity to the Revealed...

    "Fidelity?": a rare commodity... living almost in decline.

    What... what has been revealed to us in this journey? What have we found? What fertile soil have we taken advantage of? What barren land have we fertilised? With what faith have we sown...? With what belief have we persevered?

    And with these premises, we increase our momentum to be born again.

    A fearless birth!, with the certainty that to the extent that our fidelity to what is revealed to us, what has been revealed to us, we have discovered, learned and assimilated... will be a letter of introduction. Ah! Yes, yes. With what... with what letter, with what documents... does the being present itself to a new birth? What are its credentials? -as if it were an ambassador-…

    What credits do you bring to be born again...?

    Do you bring willingness? Do you bring humility? Do you bring submission? Do you bring... do you bring the sigh of belief without sobbing? "Sigh of belief without sobbing".

    Do you bring the consciousness that we carry you... carry you... Or rather do you bring the will, the conviction, strength, arrogance?

    What are your plans? -Creation tells us, at the gates of being Born again-.

    Yes! It's time; it's now! It is not something to think about. The Prayerful Call is not -far from it- a hindrance that remains there for later. It is... it is now! It is the impulse to discover us. It is the radiance that projects us. It is the shadow that welcomes us.

    And at the gates -by the way- at the gates of a new birth, and having already passed an intense exposure to the light... one can -yes, yes- one can ask oneself: a new opportunity?

    When in our daily consciousness we are given a new opportunity in any area, what’s the reason? Why a "new opportunity"? Why a "new birth"? Because, they trust us. Trust!

    Yes, because the Creator Mystery trusts each and every creature that passes through the experience of living, which is the abrupt preamble to an eternal living.

    And everyone can ask oneself:

    .- They trust me? Who?

    .- The Creative Mystery, Creation.

    It is not you, with your talents, who is reborn. It is the very trust placed in you for a new dawn!

    Yes. And it is easy to feel proud of this news, and it is also easy to feel unworthy -"unworthy"- of a new opportunity. Both extremes are hypocritical: they take reference in ourselves.

    Our reference is The Light, and its permanent source is the Creator Mystery. We are neither rewarded nor punished for the well or bad done. They encourage us -of soul- they re-animate us, because they consider us not only trustworthy, but also necessary!

    And each one prayerfully asks oneself:

    .- They trust me... and they consider me necessary?

    .- Yes!

    .- They have endowed me with talents, they have let me live. They have let me live... and they have given me life with the everyday splendour.

    And now, punctually, the Prayerful Call places me at the -open- doors of a new DAWN IN LOVE; of a new birth to perspectives of different harvests and sowings; in which, undoubtedly, past values are taken into account, but one is open to new ones: to new brightness, to new sensations.

    And to that... feeling called "promise". To that feeling that, as a new birth approaches... loaded with trust and need, it means to promise, to promise us!, to plunge into life with the little... with the little capacities, but giving them without resentment, without hoarding, without a sense of loss!

    And with these promises that undoubtedly are revealed to us, -with them-, the Birth becomes a smile.

    But they must be backed up by Fidelity: that Faith given to us by the presence and permanent action of the Creator Mystery.

    May we be able to say Alleluia, without fear, with a smile, empty of power and overlaid with hope.

    Oh! Knowing that we are all needy...; that there are neither good nor bad; that in the measure in which we promise ourselves, we are made in the nobility of feeling 'the-chosen ones'.

    Yes. Not to fatten our ego, no. But if they did trust... it will be because, given the need, they have “chosen us”.

    Feeling that we have been chosen by Creation is something that undoubtedly overwhelms us, dazzles us.

    Yes. We are dazzled when we set ourselves up as protagonists... and we use that choice as dominion or power. But when we feel chosen based on our poverty... -when we feel chosen on based on our poverty- only riches await us that we must dispense, not keep. We must distribute it, not withhold it. We must delve into generosity....

    Thus... thus the beginning of the new birth is announced: consistent with the DAWN IN LOVE of now.

    Reliable, necessary and 'chosen'... for a journey, for a transit that awaits... that awaits the fulfilment of our duties, of our services, of our deliveries, of our kindnesses.

    Anointed by confidence, necessity and choice, birth becomes, hope, fantasy, projection!...

    Clean..., translucent and empty. Being ready and available.

    Oh!... Without burdens. Willing to be cause for relief!

    The dawn of Light rings out and asks for way. And it reminds us immediately that we are lighting up, illuminating...; being reflections of light that illuminate the needs; that are made without profit, with transparency…

    Without concealments.

    Trusted, needed and chosen towards a new dawn, towards a new birth.

    With a liberating promise.

    Liberating Promise... of Fidelity to what is permanently revealed to us.

    ***

    Seguir Leyendo...

  •  

    Desde la supuesta lejanía del Misterio Creador, a la evidente presencia de su acción… no hay distancias ni velocidades ni tiempos.

    Hay constancias de necesitar la consciencia de sintonía… con ese Amor que nos recrea y crea cada día.

    Un reclamo de Amor que nos implica fidelidad. Esa “fidelidad a lo revelado” que, sin pausa, permanentemente nos muestra el Misterio Creador. Su fidelidad hacia nuestro cuido es la referencia de nuestra fidelidad hacia nuestra acción, hacia nuestro proyecto, hacia nuestra ilusión, hacia nuestra fantasía, hacia nuestra dedicación, hacia nuestros ideales.

    Una… una propuesta. Una propuesta y una apuesta… por la trascendencia. “Una propuesta y una apuesta por la trascendencia”. Y un desprenderse de la indolencia voluntaria, de la fácil decisión de voluntad, de facilidad…

    Camina –la especie- ¡confiada en sus recursos!, en sus habilidades…; en sus aprendizajes y sus fáciles emociones.

    Y camina en la consciencia personal, sintiéndose segura, como si fuera creador, creadora de su destino. Sí: ese libre albedrío que esgrime (en) cada decisión, ocurra lo que ocurra; que suele ser casi siempre lo mismo: confrontación, discusión, tensión, incomodidad…

    En la medida en que el ser de humanidad abandona la trascendencia y se guía por su indolente libertad, entrará en el círculo de la decadencia, de la incomodidad, de la dejadez.

    Y ¡el vivir!... ese acontecer increíble desde los paraísos existenciales, pasando por el paraíso terrestre suspendido, siguiendo por el paraíso o edén… de la consciencia amplificada, luego diluyéndose en lo reproductor… para saltar al Soplo Espiritual Sensible, ese que trasciende y está al servicio –sin servidumbre- de lo Eterno, todo ese proyecto de vida, de vivir, es el que está gravitando permanentemente sobre nosotros.

    El secuestro fácil del libre albedrío da “el sesgo” a la unión del ser con toda su estirpe.

    Y al principio, la voluntad, la decisión… parecen acompañar a esa aparente libertad, que luego se hace paulatinamente dependiente, insuficiente y esclavizadora.

    Y de toda esa ascendencia y trascendencia…, toda ella se almacena en el olvido.

    Es el cambio que ha hecho –en genérico- la humanidad: optar por su potencial de libertades –condicionadas todas; todas-. Optar por ellas. En cambio, temer por la liberación incondicional.

    Es curioso: tanto pensar en ¡lo grande!... y surge el miedo a la trascendencia liberadora, y se opta por la libertad condicional.

    Es algo a plantearse… cotidianamente.

    No se trata de un detalle aplicable a un caso, o a este o al otro.

    “El que tenga –como se decía- oídos para oír, se sentirá aludido”.

    La Llamada Orante es para ¡todos!, y cada uno escucha… lo que le corresponde.

    Las suertes, las casualidades, los imprevisibles… ¡ay!, “los lenguajes de lo Eterno”… no son lenguajes difíciles de interpretar. No. Requieren la humildad y la sumisión necesaria. Esa es la condición.

    En cambio, si la actitud es desafiante, demandante, inteligente…, entonces no se ve ningún lenguaje; se ve la casualidad, se ve la gracia o la desgracia, lo que toca o lo que no toca… El simplismo interesado.

    ¿Es posible… –pregunta la Oración- es posible, es posible preguntarse e indagarse a propósito de la propia existencia… ¡y descubrirse y dejarse descubrir por la Creación, en sus dones! –que nos pone-?

    ¿Es posible sentirse privilegiado por seguir respirando, comiendo y anhelando, y saber que no es por nuestra capacidad…?

    Que en la medida en que nos sentimos servidores de lo Eterno, intermediarios de la Bondad, es posible darse cuenta… ¡es posible darse cuenta de que el vivir y el transcurrir no es ir tropezando! Es ir allanando, amplificando, suavizando, ¡recreando!...

    Por si hubiera dudas… hasta el Misterio Creador nos muestra un Universo expansivo, generador de continuos espacios, acelerando sus grandezas.

    ¡Y eso lo hemos podido captar… y lo hemos llegado a calcular! Pero parece que es algo que está ahí fuera y que no nos compromete.

    “Parece que está ahí fuera y no nos compromete”… y es el lenguaje diáfano de las evidencias.

    Rigor fiel de creencias, que sabe eludir –que sabe eludir- las apariencias.

    Rigor fiel de evidencias, que sabe eludir las apariencias.

    La humanidad, como especie, ya sabe de sobra –¿no?- cómo destruir. De sobra.

    Cada individuo adulto sabe ya tocar la tecla de la destrucción.

    Pero ¿y las otras teclas…? De la restitución, de la restauración, del remedio, del recurso, de la redención…

    Esas teclas se usan poco.

    Tan poco, que cada vez intervienen menos en las partituras, en la musicalidad de cada ser.

    El Sentido Orante nos pregunta…:

    ¿Es tan difícil atreverse… atreverse a ser un fiel reflejo de la Creación, y entonar la melodía liberadora, y no la libertad condicional?

    ¡Claro que es posible! Está ahí… siempre. Un “siempre” de verdad. Un “siempre posible”.

    Entre humanidades serviles y egocéntricas no hay rectificación; hay confrontación, huida y desespero. Y mientras, mientras todo eso ocurre, ¡ahí está, dispuesta y disponible!... la Creación, la trascendencia, la virtud, ¡el reclamo de nuestro instinto de santidad!...

    La acogida complaciente siempre está dispuesta. ¡Al menos saberlo!... y no, aferrarse al destino personal de libertades condicionales: esas que siempre te apresan.

    ¡De nuevo!... de nuevo un nuevo ritmo se hace propuesta: Creer… Replantearse… Proyectarse hacia… lo Infinito, lo Eterno, lo Inmortal.

    Entrar en otra dimensión. Sí: en otra dimensión. Dejar, desprenderse ya de la llamada “realidad”…

    Entrar en la otra dimensión, en base al creer, que supone fe…; que supone esperanza complaciente.

    Replantarse, replantearse… como árbol que no se siente a gusto en su lugar y busca –quedándose aparentemente seco- otros espacios. No otras “realidades”. Otras “dimensiones”.

    La Llamada Orante nos llama hacia esas dimensiones del creer enamorado, del saberse… fruto en continua renovación.

    Recapacitarse… ¡Amplificar nuestras capacidades! Dar… dar vía libre a nuestros talentos. Ser una expresión viviente de proyectos ¡nuevos, capacitantes y capacitadores!

    ¡Otra dimensión, sí!

    “La realidad”, esa que el ser ha gestado por el miedo a liberarse, secuestrándose, no es la dimensión que nos reclama la Oración. No.

    Dimensionarnos en el Creer, en la Recapacitación, en el Replanteamiento, en las Proyecciones, supone desprenderse de la realidad esclavizante de los sentidos, las voluntades, los logros…

    Supone no repetir… lo que ya se mostró caduco.

    ¿Acaso la inversión Creadora sobre cada ser… se hace para que tropiece…? ¿O más bien, ante el primer tropiezo, se debería aprender para saber del camino llano y pleno, liberador? Ese que hace posible cualquier necesidad. Ese que nos pregunta:

    .- ¿Qué quieres?

    .- Esto.

    .- ¡Bien!

    .- Lo otro.

    .- ¡Bien!

    .- Aquello.

    .- ¡Bien!

    Puede llamarse “mágico”; puede llamarse “fantástico”…

    Dimensión Creadora que habilita todos los proyectos.

    Y es curioso. Sí, es curioso ¡todo el esfuerzo que hace el ser por repetir, insistir, tropezar, contrariarse!... Y es curioso, sí, el mínimo esfuerzo que le pide la Creación para entrar hacia el liberarse, hacia el creer, hacia el creerse recreado y creado permanentemente.

    Nos aguardan en esa “Comunión de Amantes”. Nos aguardan en ese “Orgasmo sostenido y mantenido”… que supone el estar en el sentido liberador, sin la codicia de la posesión, sin la ambición de la individualidad…; con un despertar dimensionado… y ciertamente posibilitante de cualquier realización.

    Amen…

    ***

    Seguir Leyendo...

  •  

    From the supposed remoteness of the Creator Mystery, to the obvious presence of its action... there are no distances, no speeds and no times.

    There is evidence of need of consciousness to tune in…with that Love that recreates and creates us every day.

    A claim of Love that implies fidelity. That "fidelity to what is revealed" that, without pause, permanently shows us the Creative Mystery. Its fidelity to our care is the reference of our fidelity towards our action, our project, our hope, our fantasy, our dedication, our ideals.

    A... a proposal. A proposal and a bet... for transcendence. "A proposal and a bet for transcendence". And a detachment from voluntary indolence, of easy decision of will, of facility...

           The species walks trusting its own resources!, its abilities...; in its learning and its easy emotions.

    And it walks in personal consciousness, feeling safe, as if it were the creator of its destiny. Yes: that free will that wields in every decision, whatever happens; which is almost always the same: confrontation, discussion, tension, discomfort...

    To the extent that the being of humanity abandons transcendence and is guided by its indolent freedom, it will enter the circle of decadence, of discomfort and neglect.

    And living!... that incredible event from the existential paradises, passing through the suspended terrestrial paradise, continuing through the paradise or Eden... of the amplified consciousness, then diluting in the reproductive... to jump to the Sensitive Spiritual Breath, that transcends and is at the service -without servitude- of the Eternal, that whole project of life, of living, is what is permanently gravitating over us.

    The easy kidnapping of free will gives... gives "the bias" to the union of the being with its entire lineage.

    And at first, the will, the decision... seem to accompany this apparent freedom, which then gradually becomes dependent, insufficient and enslaving.

    And of all that ancestry and transcendence..., all of it is stored in oblivion.

    It is the change that humanity has made -in general-: opting for its potential freedoms -all of them conditioned- all of them. Opting for them. Instead, fear unconditional liberation.

    It's funny: so much thinking about the great!... and fear of liberating transcendence arises, and one opts for conditional freedom.

    It is something to consider... on a daily basis.

    This is not a detail applicable to one case, or this one or the other.

    "He who has -as it was said- ears to hear, will feel alluded to".

    The Prayerful Call is for everyone, and each one hears... to what is his or her own.

    Lucks, coincidences, the unpredictable... oh, "the languages of the Eternal"... they are not difficult languages to interpret. No. They require the necessary humility and submission. That is the condition.

    On the other hand, if the attitude is challenging, demanding, intelligent..., then no language is seen; you see chance, you see grace or misfortune, the circumstances you need to live or not... Self-interested simplicity.

    Is it possible... -asks the Prayer- is it possible, is it possible to ask oneself and to inquire about one's own existence... and discover oneself and to let oneself be discovered by Creation, in its gifts! -that it gives us-?

    Is it possible to feel privileged to keep breathing, eating and yearning, and know that it is not due to our ability...?

    That to the extent that we feel we are servants of the Eternal, intermediaries of Goodness, it is possible to realise... it is possible to realise that living and passing through is not stumbling! It is to be smoothing, amplifying, softening, re-creating!...

    In case there were any doubts... even the Creator Mystery shows us an expansive Universe, generator of continuous spaces, accelerating its greatness.

    And we have been able to grasp that... and we have been able to calculate it! But it seems to be something that is out there and does not compromise us.

    "It seems to be out there and does not compromise us"... and it is the clear language of evidence.

    Faithful rigour of belief, that knows how to elude –that knows how to elude- appearances.

    Faithful rigour of evidence, that knows how to elude appearances.

    Humanity, as a species, already knows pretty well – right?- how to destroy. Amply.

    Every adult individual already knows how to play the key of destruction.

    But what about the other keys...? Of restitution, restoration, remedy, resource, redemption…

    These keys are rarely used.

    So little are they used that they intervene less and less in the scores, in the musicality of each being.

    The Praying Sense asks us…:

    Is it so difficult to dare... to dare to be a faithful reflection of Creation, and to sing the liberating melody, instead of the one of conditional freedom?

    Of course, it's possible! It is there... always. A true "always". An "always possible".

    Between servile and self-centred humanities there is no rectification; there is confrontation, flight and despair. And while, all this is going on, there it is, ready and available!... Creation, transcendence, virtue, the claim of our instinct for holiness!...

    The complaisant welcome is always ready. At least know it!... and not, cling to the personal destiny of conditional freedoms: those ones that always catch you.

    Again!... again a new rhythm is proposed: Believe... Rethink… Project oneself towards... the Infinite, the Eternal, the Immortal.

    Entering another dimension. Yes: into another dimension. To leave, to detach oneself from the so-called "reality"...

    Entering another dimension, based on believing, that implies faith...; implies complaisant hope.

    Rethinking... like replanting a tree that does not feel comfortable in its place and seeks -apparently drying out- other spaces. Not other "realities". Other "dimensions".

    The Prayerful Call calls us towards those dimensions of believing in love, of knowing oneself... fruit in continuous renewal.

    To re-train ourselves... To amplify our capacities! To unleash... to free our own talents. To be a living expression of new, empowering and enabling projects!

    Yes! Another dimension!

    "Reality", the one the being has gestated through fear of liberating itself, by, kidnapping itself, that is not the dimension the Prayer demands of us. No.

    Being in the dimension of Believing, of Retraining, of Rethinking, of Projections, means detaching ourselves from the enslaving reality of the senses, wills, achievements…

    It means not repeating... what has already proved to be out-dated.

    Is the Creative investment in each being... made in order to make it stumble...? Or rather, at the first stumble, should one learn to know the full, flat, liberating path? The one that makes any need possible. The one that asks us:

    .- What do you want?

    .-This

    .- Fine!

    .-That other

    .- Fine!

    .- The other

    .- Fine!

    It can be called "magical"; it can be called "fantastic"...

    Creative Dimension that enables all projects.

    And it is curious. Yes, it is curious, all the effort that the being makes to repeat, to insist, stumble, to get upset!.... And it is curious, indeed, the minimum effort that Creation asks of it to enter towards liberation, believing, believing itself to be recreated and permanently created.

    They await us in that "Communion of Lovers". They await us in that "sustained and maintained Orgasm"... that implies being in the liberating sense, without greed of possession, without ambition of individuality...; with a dimensioned awakening... and certainly making any realisation possible.

    Amen…

    ***

     

    Seguir Leyendo...

  •  

    Se suele decir coloquialmente que cada ser, cada persona, es “un mundo”. “Un mundo”… quizás como alusión –sin querer- a lo de cada ser es un microcosmos.

    Cada ser es un mundo, sí. Y en ese sentido, podría decirse que hay 8000 millones de mundos humanos.

    Pero extrapolándolo en otro sentido más social, hay mundos dentro de otros mundos. Como por ejemplo el mundo de los pobres, el mundo de los ricos, el mundo de los emigrantes, el mundo de los artistas, el mundo de los vagabundos, el mundo de los peregrinos… Es infinito.

    Y pareciera –pareciera, y en la práctica es así- que cada mundo tiene sus códigos, sus normas, sus costumbres, sus leyes, sus dogmas. Y bueno, tiene cierto contacto con otros mundos. Y el peregrino tiene contacto con las autoridades, y las autoridades tienen contacto con los políticos, y los políticos tienen contacto con los banqueros. Pero los campesinos no tienen contacto con los banqueros, salvo cuando les esquilman –los banqueros, a los campesinos-. Y así sucesivamente, los puntos de contacto de los diferentes mundos son absolutamente… –digamos- los precisos y los justos; hasta el punto de que son mundos diferentes, con reglas diferentes, con estatus diferentes.

    Y es así que, en cada estatus de mundos, nacen, crecen, se reproducen y desaparecen, manteniendo –como grupo- un mínimo contacto.

    La globalización permitió –o “consiguió”, mejor dicho- hacer un gran mundo que englobara a todos los pequeños mundos –los infinitos mundos o los sociales mundos-. Era la envoltura… o es la envoltura del mundo que envuelve prácticamente a todos los mundos. Y que no sólo se queda en los movimientos, en las actividades de cada mundo –en los comercios, en los negocios…- sino que también penetra en las consciencias, ¿verdad?: la propaganda, la información, el marketing, la opinión…

    Y se va gestando una globalización de opiniones, de credos “uniformes”; como si realmente nos hubieran uniformado, nos hubieran puesto el mismo traje, al menos en las cosas más significativas.

    Igual que para viajar hace falta un pasaporte, y todos los que viajan necesitan llevar pasaporte.

    Sí. Hay un grupo de personas que entran por fronteras falsas, etc., pero es mínimo.

    ¿Cómo se fue consiguiendo esto?

    Sin duda, por la transformación consciente e inconsciente de un modo de vivir rentista, acomodado, sedentario, competitivo.

    Y eso caló, caló en esa globalización, como algo necesario. Fue la llamada “calidad de vida”: seguridad, trabajo, confort, bienestar, diversión… jubilación y desaparición. Todo un modelo de evidencias.

    Y planteado así, claro, la globalización se hace tan contundente que es difícil abstraerse a ella. No hay, además, mucho espacio para otras opciones o posibilidades. Todo debe estar calculado y... rentabilizado.

    La Llamada Orante nos hace esta presentación, muy sintética, del estado en el que estamos envueltos por la dinámica humana.

    Y nos preguntamos, orantemente, que si este paso actual es un paso obligado… –parece que sí- o es un paso que hay que combatir o es un paso del que hay que defenderse.

    Porque ese condicionamiento humano lo han gestado los que se han sentido privilegiados, dominantes y convincentes. Y lo han ido instaurando poco a poco, pero… con prisas. Y se ha logrado –en esa globalización- instaurar la debida competencia para que la renta, la “excelencia” –entre comillas- de cualquier actividad, sea beneficiosa para mantener este estatus en el que estamos.

    El Sentido Orante nos advierte de que esta situación forma parte del camino que sigue la especie. Que el Misterio Creador es consciente de todo ello. Que no hay potencias especiales –pero sí sobresalientes unas de otras- de humanidades, que sustituyan la Consciencia Creadora. Pueden aparentar sustituirla, pero es parte de la expresión egolátrica –una más-.

    Esa salvedad es importante, para que no se caiga justamente en lo que se propone: competencia, competitividad, combate. Y ponerlo –en resumidas cuentas- como “los buenos y los malos”, con el consuelo de que al final –al final, ¿eh?- los buenos ganarán a los malos. Pero, mientras tanto, los malos siempre ganan.

    La Llamada Orante nos llama a despojarnos de esa consciencia competitiva, de esa “lucha contra” la mentira, la egolatría, la idolatría, la impunidad… Eso es precisamente lo que se pretende en esa globalización. Pero cada uno de nosotros, y todos, somos pertenecientes a una humanidad: a unos que nacen, cada amanecer, gracias a “el Amar del Misterio Creador”.

    No hay unos peores y otros mejores. Eso puede valer para el kindergarten. Pero ya cuando el ser alcanza una adultez esperada, que es antes de la anciana compensación del vivir –que esa es otra conceptualización, claro-... pues en esa adultez hay que alertarse de no caer en ese combate, de saber que esos otros mundos que quieren conquistar y que conquistan y que dominan a estos otros mundos, son parte de la dinámica de la especie.

    Es una nueva oportunidad de aprender que se puede –sin “poder”- abandonar la estrategia de suplantar al Misterio Creador, de suplantar a la Divina Providencia, de suplantar…

    Que es posible. Que es posible en base a que cada ser despierte y se dé cuenta.

    Aunque en lo cotidiano critique y resalte lo desastroso o lo que le parece inadecuado. Sí; eso es… peccata minuta.

    Lo significativamente transcendente –nos reclama la Llamada Orante- es que se tenga la consciencia, que despertemos al desarrollo de la consciencia de Universo, con las múltiples facetas de un poliedro de caras infinitas. Y que todo aquello que me impida esa visión de la humanidad, de mi especie, sin juzgarla, sin criticarla… es necesario tenerlo en cuenta.

    Y si sé que no he de suplantar, que no he de competir, que no he de propietarizarme, que no he de acomodarme, que no he de sedentarizarme, y ejerzo…   –¡ejerzo!- en ese sentido, es obvio –para el orante al menos- que la situación, las situaciones, las vivencias cambian.

    Si cada pequeño gran destrozo –que bajo nuestra consciencia es así- lo trato de compensar combatiendo e instaurando otra situación “mejor” –entre comillas-, terminaré por realizar algo parecido.

    En cambio, si como ser de universo me posiciono en esa itinerancia, en ese transcurrir, en ese servicio, en esa humildad, en esa entrega, en esa alegría por sentir, todo ese caudal, todo ese caudal de aconteceres va a incidir sobre esa globalización.

    Ya sabemos que no podemos decir: “Es que no puedo hacer nada”. Falso: ¡puedo! Pero no es un “puedo” de Poder. Es un “puedo” de transfiguración de mis posiciones, para situarme en otra esfera de vibración… en la que pueda sentirme una entidad de la Creación. Y ver lo creado como… algo necesario, algo imprescindible para poder establecer una vía de convivencia que nos permita transitar con una esperanza cotidiana, diaria. Quitar la mueca de la queja, del desinterés, de la apatía, de “el mundo es así”…; de ese sentido dogmático de cada palabra; de esa continua rectificación de lo que dice éste o aquél o el otro.

    Más preocupada –la especie- de no estar de acuerdo, que en llegar a acuerdos.

    Y pareciera que uno está a la caza del otro: religiosamente, políticamente, socialmente, convivencialmente; está esperando que haya el más mínimo “error” –entre comillas- para fijarse, para señalar, para indicar, para corregir.

    ¡Qué fácil es destruir! ¡Qué fácil es perturbar! Qué fácil es poner la zancadilla. Qué fácil es especular, inventar lo que no es. ¡Y cambiar la historia!... Porque al no saber y al no tener consciencia de lo que ocurre, de lo que transcurre, mi hacer y mi estar se guía por esas referencias que, al ser falsas o modificadas, falsean y modifican, obviamente, mi camino.

    ¡Tenemos un camino como especie!, los ocho mil, nueve mil, diez mil millones: una especie multi-dimensionada. Tenemos un “por-venir”. Y ese porvenir de especie debemos incorporarlo bajo el Sentido Orante del Misterio Creador. Y en ese porvenir de especie, sí, descubriremos multitud de detalles a corregir, a variar. Pero no podremos quedarnos en el combate y en el asedio permanente, porque no es ésa la muestra que el Universo nos da –aunque desde aquí podamos interpretarlo como un Universo viejo, anciano, que se acaba, que… dará origen a otra cosa que no sabemos qué es, pero que nos atrevemos a especular fácilmente-.

    Esta consciencia de “proyecto de especie”… nos amplifica nuestra consciencia cotidiana y hace que nos fijemos en las virtudes y en las capacidades de los otros, más que en los defectos y en los errores y en las continuas rectificaciones.

    Ya podríamos decir que hay suficiente experiencia para saber que el enfrentamiento y la competitividad nos llevan al deterioro. Pero pareciera que aún es necesaria mayor incidencia ‘deteriorante’ para darnos cuenta de que por ahí no es.

    ¡El orante ha de tomar consciencia de ello!: “Por ahí no es”. Y en la medida en que nos ejercitamos en que “por ahí no es”, nos aliamos, nos conjuntamos, nos convivimos, nos respetamos, nos apreciamos, nos admiramos.

    ¿¡Es que eso no se puede hacer!? ¡Es que pareciera que estamos condenados a criticar, a perseguir, a condenar, a rectificar, a imponer…!

    ¿¡Tanto, tanto!… ¡a tanto nos han acostumbrado otros como nosotros!?

    Pareciera que fuera error o pecado exaltar y ensalzar las virtudes de uno y otro; respetar y admirar lo bien realizado. ¡Es convivir sin competir!

    Pareciera que diera vergüenza –“pareciera que diera vergüenza”- y que perdiéramos hegemonía y perdiéramos autoridad por no competir, por no mandar, por no ordenar…

    ¿Es una vergüenza ser prudente? ¿Es una vergüenza respetar la intimidad? ¿Es vergonzoso no pelear? ¿Está mal el saber cultivar el silencio? ¿Es de cobardes el eludir el combate...?

    Se van estableciendo normativas con tanto vigor y fuerza, que es difícil no caer en ellas. Pero la Llamada Orante está ahí para advertirnos, para susurrarnos o gritarnos a propósito de nuestra naturaleza, de nuestra consciencia de especie, que guiada por la Providencia está. ¡Que estamos… con todos nuestros desmanes, producto de la envidia de la Creación, producto de la envidia de… del derroche de Amor Creador.

    La especie no ha llegado hasta aquí –nos dice el Sentido Orante- para claudicar. No ha llegado hasta aquí, en lo viviente, para exterminarse. Ha llegado hasta aquí para purificarse, para reconocerse, para descubrirse, para clarearse, para “vivificarse”: hacer culto al vivir.

    Nuestra consciencia de especie no ha llegado hasta aquí para sentir cansancio vital y solicitar la eutanasia guerrera, solapada o enmascarada.

    No. La Llamada Orante nos dice que hemos llegado hasta aquí porque, siguiendo las pautas que hemos mantenido como especie, nos podemos dar cuenta de que no son las que nos corresponden; que debemos rectificar ese motor que está gripado, que está con síntomas de fatiga, debilidad y desespero: limpiarlo, corregirlo, pulirlo… para que vuelvan las bielas a fluir con naturalidad, con precisión.

    Una consciencia de nueva especie.

    Sí: un nuevo nacimiento, una transfigurada posición ¡que comienza con cada ser!… y que se transmite a otro y a otro. Que no tiene que vencer ni ser vencido, ni convencer ni ser convencido. Tiene que saber permanecer en la íntima presencia del ser y en la comunitaria actuación solidaria, que no están reñidas…; que nos llaman a un consenso de universalidad.

    Y sí, pondremos en evidencia las transgresiones, claro, pero sin dogmatizar, ¡sin culpar!, reclamando las responsabilidades y facilitando las rectificaciones, las correcciones.

    ¿Es que acaso no corregimos una y otra vez al pequeño, en su desarrollo? Y una y otra vez, el pequeño “transgrede” –entre comillas- la norma y se vuelve a manchar y vuelve a tropezar. Pero… el amor que sentimos hacia ese ser nos permite volver a limpiarle, volver a levantarle, volver a jugar a no mancharse y a no caerse.

    Y ver la recompensa de una sonrisa, de una cómplice ‘gustosidad’ –“gustosidad”: de gustarse-.

    Estamos en las puertas de la gran oportunidad, la gran ocasión de replantear, de conscientizarnos como especie; de asumir el camino recorrido hasta ahora y de sabernos herederos de cambios transcendentales… que nos conducen a otras dimensiones.

    Es ahora.

    Y en la Llamada Orante siempre tendremos ese eco de otras perspectivas, pero que se acopla a nuestros entenderes, a nuestros saberes, a nuestros sentires, para que demos esa modificada transfiguración. Que salgamos de ese globo. Que asumamos lo “liberto” como la verdadera opción. Y que si hemos llegado hasta aquí es porque así lo ha querido la… increíble Providencia.

    Y en sus dones orantes nos reclama modificaciones… como parte de nuestro transcurrir. Porque, en consciencia, estamos preparados para ello…

    .

    Piedad, piedad, piedad…

    ***

    Seguir Leyendo...

  •  

    It is often said colloquially that each being, each person, is "a world". "A world"... perhaps as an unintentional allusion to the fact that each being is a microcosm.

    Each being is a world, yes. And in that sense, there are arguably 8 billion human worlds.

    But extrapolating in another, more social sense, there are worlds within worlds. For example, the world of the poor, the world of the rich, the world of migrants, the world of artists, the world of vagrants, the world of pilgrims... It is infinite.

    And it seems -it would seem, and in practice it is so- that each world has its codes, its rules, its customs, its laws, its dogmas. And well, it has a certain contact with other worlds. And the pilgrim has contact with authorities, and authorities have contact with politicians, and politicians have contact with the bankers. But peasants have no contact with bankers, except when the bankers fleece the peasants. And so on, the points of contact of the different worlds are absolutely... -let's say- fear and accurate; to the extent that they are different worlds, with different rules, with different status.

    And so, in each status of worlds, they are born, grow, reproduce and disappear, maintaining -as a group- a minimum of contact.

    Globalisation allowed -or rather "managed"- making a big world that encompassed all the little worlds -the infinite worlds or the social worlds. It was the wrapping... or it is the wrapping of the world that practically wraps all worlds. And which does not only remain in the movements, in the activities of each world -in trades, in businesses...- but it also penetrates into consciences: propaganda, information, marketing, opinion…

    And a globalisation of opinions is developing, of "uniform" creeds; as if they had really uniformed us, they had put us in the same suit, at least in the most significant things.

    Just as you need a passport to travel, and everyone who travels needs to carry a passport.

    Yes, there is a group of people who enter through false borders, etc., but it is minimal.

    How was this achieved?

    Undoubtedly due to the conscious and unconscious transformation of a profit, comfortable, sedentary, competitive way of life.

    And that took hold, took deep root into that globalisation, as something necessary. It was the so-called "quality of life": security, work, comfort, well-being, fun... retirement and disappearance. A whole model of evidence.

    And put this way, of course, globalisation becomes so forceful that it is difficult to abstract from it. Moreover, there is not much room for other options or possibilities. Everything must be calculated and... profitable.

    The Prayerful Call gives us this very synthetic presentation of the state in which we are wrapped by human dynamics.

    And we ask ourselves, prayerfully, whether this current step is an obligatory step... -it seems to be- or whether it is a step that must be fought or a step that one must be defended against.

    Because that human condition has been created by those who felt privileged, dominant and convincing. And they have established it little by little, but... in a hurry. And they have managed -in this globalisation- to establish the necessary competition so profit, the "excellence" -in inverted commas- of any activity, is beneficial to maintaining the status we are in.

    The Praying Sense warns us that this situation is part of the path that the species follows. The Creator Mystery is aware of it all. There are no special powers -but they do stand out from each other- of humanities, which substitute the Creative Consciousness. They may appear to replace it, but it is part of the egomaniac expression -just another one.

    That caveat is important, as not to fall just in what is proposed: competition, competitiveness, combats. And to put it -in short- as "the good guys and the bad guys", with the consolation that in the end -in the end, eh?- good guys will beat the bad ones. But meanwhile, the bad guys always win.

    The Prayerful Call calls us to rid ourselves of this competitive consciousness, of this "fight against" lies, egotism, idolatry, and impunity... This is precisely what is intended in this globalisation. But each of us, and all of us, belong to humanity: to those who are born, every dawn, thanks to "the Love of the Creative Mystery".

    There are not worse ones and better ones. That can be valid for kindergarten. But when the being reaches an expected adulthood, which is before the old age compensation of living -which, it is another conceptualisation, of course-.... so, in this adulthood we must be alert not to fall into this combat, to know that these other worlds that want to conquer and they do, and dominate these other worlds, are part of the dynamics of the species.

    It is a new opportunity to learn that it is possible -without "power"- to abandon the strategy of supplanting the Creator Mystery, of supplanting the Divine Providence, of supplanting...

    That it is possible. It is possible on the basis of each being waking up and realising it.

    Even if on a day-to-day basis it criticises and highlights what it finds disastrous or inadequate. Yes; that is...a peanut.

    What is significantly transcendent -the Praying Call demands us- is that we have consciousness; we awaken to the development of the consciousness of the Universe, with the multiple facets of a polyhedron of infinite faces. And that everything that prevents me from this vision of humanity, of my species, without judging it, without criticising it... must be taken into account.

    And if I know that I must not supplant, that I must not compete, that I must not become a proprietor, that I must not get too comfortable, that I must not become sedentary, and I exercise… -I exercise- in this sense, it is obvious -for the prayerful person at least- that the situation, the situations, the experiences change.

    If every little big damage -that it is like this under our conscience- I try to compensate by fighting and establishing another "better" situation -in inverted commas- I will end up doing something similar.

    On the other hand, if as a being of the universe I position myself in that itinerancy, in that passing, in that service, in that humility, in that dedication, in that joy to feel, all that flow, flow of events will have an impact on this globalisation.

    We already know that we cannot say: "I just can't do anything". False: I can! But it is not about Power. It is about the transfiguration of my positions, to place myself in another sphere of vibration... where I can feel myself as an entity of Creation. And see the created as... something necessary, something essential to be able to establish a way of coexistence that allows us to move forward with hope every day. To remove the grimace of complaint, of disinterest, of apathy, of "this is the way the world is"...; of that dogmatic sense of every word; of that continuous rectification of what this or that or the other says.

    More concerned -the species- about disagreeing than about reaching agreements.

    And it seems that one is on the hunt for the other: religiously, politically, socially, convivially; it is waiting for the slightest "mistake" -in inverted commas- to notice it, to point it out, to indicate, to correct.

    How easy it is to destroy! How easy it is to disrupt! How easy it is to trip it up. How easy it is to speculate, to invent what is not, and to change the story... Because when not knowing and not being aware of what is happening, my actions and my being are guided by those references that, being false or modified, obviously falsify and modify my path.

    We have a path as a species, the eight billion, nine billion, ten billion: a multi-dimensional species. We have a "future". And that future of species we must embody under the Praying Sense of the Creative Mystery. And in this future of the species, we will discover, indeed, a great variety of details to correct, to change. But we will not be able to remain in combat and in the permanent siege, because that is not what the Universe shows us -although from here we can interpret it as an old, aged Universe, that is ending, that... it will give rise to something else that we do not know what it is, but that we dare to speculate easily-.

    This consciousness of the "species project"... amplifies our daily consciousness and makes us focus on the virtues and capabilities of others, rather than on their faults, mistakes and continuous rectifications.

    We could already say that there is enough experience to know that confrontation and competitiveness lead to deterioration. But it seems that we still need more 'deteriorating' incidence to realise that it is not that way.

    The prayerful person must be aware of this: "That's not the right way". And to the extent we exercise "that's not the right way ", we ally ourselves, we join together, we live together, we respect each other, we appreciate each other, we admire each other.

    Can’t that be done?! It seems that we are condemned to criticise, to persecute, to condemn, to rectify, to impose...!

    That much, that much!... we have become accustomed by others like us?

    It seems to be a mistake or a sin to exalt and extol the virtues of one or the other; to respect and admire what is well done. It is to live together without competing!

    It seems to be embarrassing -"it seems to be shaming"- and that we lose hegemony and authority by not competing, by not commanding, by not ordering…

    Is it shameful to be prudent? Is it shameful to respect privacy? Is it shameful not to fight? Is it wrong to know how to cultivate silence? Is it cowardly to shirk combat...?

    Regulations are being established with such vigour and force that it is difficult not to fall into them. But the Praying Call is there to warn us, to whisper or shout to us about our nature, about our species consciousness, which is guided by Providence. We are... with all our excesses, the result of envy towards Creation, result of envy towards... the overflow of Creative Love.

    The species has not come this far, -the Praying Sense tells us- to give up. It has not come this far, in the living, to exterminate itself. It has come this far to purify itself, to recognise itself, to discover itself, to clarify itself, to "vivify itself": to worship living.

    Our conscience as species has not come this far to feel vital exhaustion and request warlike, underhand or masked euthanasia.

    No. The Praying Call tells us we have come this far because, following the guidelines that we have maintained as a species, we can realise that they are not the ones that correspond to us; that we must rectify that seized engine, with symptoms of fatigue, weakness and despair: clean it, correct it, polish it... to return rods to flow again naturally, with precision.

    A consciousness of new spices.

    Yes: a new birth, a transfigured position that begins with each being... and is transmitted to another and another. It does not have to conquer or be conquered, neither convince nor be convinced. It has to know how to remain in the intimate presence of being and in the community action of solidarity, which are not at odds...; which call us to a consensus of universality

    And yes, we will highlight transgressions, of course, but without dogmatising, without blaming, by claiming responsibility and facilitating rectifications and corrections.

    Don't we perhaps, correct the little one, time and again in his development? And time and time again, the little one "transgresses" -in inverted commas- the rule and he gets dirty again and stumbles again. But... the love we feel for that being allows us to clean it up again, to lift it up again, to play again to not get dirty and not to fall down.

    And to see the reward of a smile, of an accomplice 'liking' -"liking": of each other.

    We are at the gates of the great opportunity, the great occasion to rethink, to become aware as a species; to assume the path we have travelled so far and to know that we are heirs of transcendental changes... that lead us to other dimensions.

    It is now.

    And in the Prayerful Call we will always have that echo of other perspectives, but connecting with our understandings, to our knowledge, to our feelings, so we can give that modified transfiguration. Let's get out of that balloon. Let us assume the "liberated" as the true option. And that if we have come this far, it is because that is what the... incredible Providence has wanted.

    And in his prayerful gifts he calls us to change... as part of our journey. Because, in consciousness, we are ready for it...

    Yes.

    Mercy, mercy, mercy...

    ***

    Seguir Leyendo...

RUKOUS

Harjoittamamme Rukous ei kuulu mihinkään uskontoon. Uskomme, että Rukous voi olla vapautumisen ja parantumisen väylä. Viitekohtana siinä on Luomakunta - kaikki ne meitä elävöittävät Voimat, joille ei ole tarpeen antaa mitään erityistä nimeä. Usko rukouksen välttämättömyyteen on saanut meidät perustamaan ainoastaan sille omistetun paikan: "Valon Äänen Talon”, joka sijaitsee Baskimaassa, Vizcayassa. Siellä pidetään rukoustapaamisia ja retriittejä.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
TIAN

TIAN

Neijing-koulun pääkoulutuskeskus
RADIO JA TELEVISIO

RADIO JA TELEVISIO

Viestintäkanavamme
NAISELLINEN INSPIRAATIO

NAISELLINEN INSPIRAATIO

Naisellinen Inspiraatio -yhdistys
TOIMIPISTEET

TOIMIPISTEET

Neijing-koulut maailmassa